El presidente Donald Trump advirtió que cualquier embarcación iraní que intente acercarse al bloqueo naval será destruida de forma inmediata, utilizando un sistema de ataque que describió como “rápido y brutal”.
El mandatario estadounidense sostuvo que su administración aplicará el mismo esquema operativo que, según él, ha sido utilizado contra redes de narcotráfico en el Caribe. Bajo ese enfoque, aseguró que no habrá margen de tolerancia ante movimientos considerados hostiles por parte de la armada iraní en la zona estratégica.

Trump afirmó además que gran parte de la flota naval de Irán ha sido neutralizada, mencionando la destrucción de 158 embarcaciones. No obstante, reconoció la existencia de lanchas rápidas que, aunque en un inicio no fueron vistas como una amenaza significativa, ahora podrían convertirse en objetivo si intentan aproximarse al cerco marítimo.
El endurecimiento del discurso ocurre días después de que ambas naciones acordaran una tregua temporal y la reapertura del estrecho de Ormuz, paso clave para el comercio energético mundial. Pese a ello, el tránsito en la zona continúa limitado y las tensiones persisten, con Irán advirtiendo que mantiene control sobre esa vía y que responderá con firmeza ante cualquier incursión militar.


