La zona arqueológica de Teotihuacán vuelve a abrir sus puertas. Tras el ataque registrado esta semana, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó la reapertura inmediata del sitio, acompañada de un operativo de seguridad reforzado para garantizar condiciones de visita.
El anuncio se hizo durante la conferencia matutina, donde la mandataria subrayó que se trata de un hecho sin precedentes en este tipo de espacios en México, y pidió evitar especulaciones mientras avanzan las investigaciones.
Reapertura con operativo reforzado
El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) oficializó la fecha: miércoles 22 de abril. A partir de ese día, el sitio operará en su horario habitual, de 8:00 a 17:00 horas, pero bajo un esquema de seguridad más estricto.
“El sitio patrimonial operará en sus horarios habituales, de 8:00 a 17:00 horas, con un protocolo de seguridad reforzado, en coordinación con la Guardia Nacional y autoridades de los tres órdenes de gobierno”.
Entre las medidas destacan la coordinación con la Guardia Nacional, controles de acceso y vigilancia ampliada en puntos clave del complejo.
Pirámide de la Luna, cerrada
Aunque la zona arqueológica retomará actividades, no todo estará abierto. El acceso a la Pirámide de la Luna permanecerá cerrado hasta nuevo aviso, como parte de las acciones preventivas tras el incidente.
“El acceso a la Pirámide de la Luna permanecerá cerrado hasta nuevo aviso. Se agradece la comprensión del público visitante”.
Teotihuacán no es un sitio menor. Cada año recibe alrededor de 3 millones de visitantes, lo que lo convierte en uno de los destinos culturales más importantes del país.
La presidenta señaló que la reapertura se da con la confianza de que los destinos turísticos en México mantienen condiciones seguras, mientras se refuerzan protocolos y se mejora la experiencia de los visitantes.
Investigación en curso y llamado a no especular
Sobre el ataque, Sheinbaum indicó que, de acuerdo con las indagatorias, el agresor actuó de manera premeditada y presentaba rasgos de problemas psicológicos, además de posibles influencias externas en su comportamiento.
También dejó claro que no hay vínculos con delincuencia organizada, y llamó a no generar versiones sin sustento.
Con la fecha definida, protocolos activados y vigilancia reforzada, Teotihuacán retoma actividades en un escenario donde la prioridad es clara: seguridad, operación ordenada y continuidad de uno de los principales símbolos históricos del país.


