El Gobierno de México concretó la compra total del Tren Suburbano y anunció una transformación de fondo: el sistema será operado completamente por el Estado y llevará el nombre de “Tren Felipe Ángeles”, en línea con su ampliación hacia el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) y su futura conexión con Pachuca.
La operación implicó una inversión de 5,999 millones de pesos, con la que el Estado alcanza el 100% de la posesión accionaria, en un movimiento que, según se informó, representa el paso “de manos privadas a manos del pueblo de México”.
Compra total y control estatal del sistema
El director de Banobras, Jorge Alberto Mendoza Sánchez, detalló que se logró un acuerdo con las empresas CAF y Omnitren para adquirir su participación accionaria, incluyendo el 51% restante, lo que permite consolidar el control total del sistema.
“Hemos llegado a un acuerdo con CAF, empresa española, para adquirir su participación en el Tren Suburbano, el estado mexicano llega al 100 por ciento de la posesión accionaria”, sostuvo.
La operación fue valuada con base en avalúos oficiales y contempla además la reestructuración de la deuda existente, que será absorbida por el Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin), organismo que ahora encabezará la operación.
De Buenavista a AIFA y hacia Pachuca
Actualmente, el Tren Suburbano conecta Buenavista con Cuautitlán a lo largo de 27 kilómetros y siete estaciones, con un recorrido de aproximadamente 25 minutos. En 2025, el sistema registró 45.1 millones de personas usuarias, consolidándose como uno de los transportes más utilizados en la zona metropolitana.
El proyecto ahora entra en una nueva etapa. Este 26 de abril se inaugurará el ramal de Lechería al AIFA, que sumará 23 kilómetros y siete estaciones adicionales, permitiendo llegar directamente desde el centro de la Ciudad de México hasta el aeropuerto.
Además, ya está en desarrollo la tercera fase: el tramo AIFA–Pachuca, con 57 kilómetros y seis estaciones, como parte del plan ferroviario nacional.
Un sistema que se expande como eje ferroviario
El Tren Suburbano no solo cambia de manos, también de dimensión. De acuerdo con lo presentado, el sistema se convertirá en un eje troncal ferroviario, pieza clave del Plan México, con proyección hacia rutas más amplias, incluso hacia el norte del país.
El propio Mendoza Sánchez explicó que este tren será el punto de partida para futuras conexiones, incluyendo destinos como Querétaro, ampliando su impacto en movilidad regional.
Experiencia operativa y modelo en marcha
El modelo de operación estatal no parte de cero. Banobras y Fonadin ya operan proyectos similares, como El Insurgente (México–Toluca), que suma 19 millones de personas usuarias, experiencia que será replicada en el nuevo esquema del Suburbano.
La transición también implica que el sistema se convertirá en una Empresa de Participación Estatal Mayoritaria (EPM), con enfoque en la eficiencia en el uso de recursos, así como en la seguridad y calidad del servicio.
Un cambio estructural en el transporte metropolitano
Con esta adquisición, el Tren Suburbano entra en una nueva etapa bajo control público total, integrando su operación, expansión y financiamiento en un solo esquema.
El “Tren Felipe Ángeles” se perfila así como una de las piezas centrales en la estrategia de movilidad del país, con una red en crecimiento y una base de usuarios consolidada que ya lo posiciona como uno de los sistemas ferroviarios más relevantes del Valle de México.
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