La controversia escaló. La presidenta Claudia Sheinbaum dejó una postura firme sobre el caso Chihuahua: la cooperación con agencias extranjeras es posible, pero bajo reglas claras y sin excepciones. El señalamiento surge tras un operativo en el que presuntamente participaron agentes de la CIA sin seguir los procedimientos establecidos.
Desde Palacio Nacional, la mandataria subrayó que el punto no es la colaboración internacional, sino el respeto a los canales legales y constitucionales que rigen este tipo de acciones en territorio mexicano.
El operativo que encendió las alertas
El caso gira en torno a un despliegue de seguridad en Chihuahua, donde autoridades federales detectaron posibles irregularidades en la participación de agentes extranjeros.
El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, sostuvo un encuentro privado con la gobernadora María Eugenia Campos, en el que se solicitó información detallada sobre el operativo. La reunión duró menos de una hora y tuvo un mensaje central: cualquier colaboración internacional debe apegarse a la ley mexicana.
Reglas claras: lo que sí y lo que no
Sheinbaum fue directa al explicar cuáles son los límites:
- La coordinación debe pasar por la Secretaría de Relaciones Exteriores
- Debe respetar la Constitución mexicana
- Tiene que cumplir con la Ley de Seguridad Nacional
“En este caso, no se siguió este procedimiento”, enfatizó.
Soberanía, línea que no se cruza
El mensaje político y jurídico fue contundente: la soberanía es el eje de cualquier relación internacional en materia de seguridad.
“Hay algo que no se negocia, se llama soberanía. Se colabora, se coordina, pero en el marco de nuestras leyes”.
La presidenta dejó claro que sí existe cooperación con agencias como la CIA, pero bajo condiciones específicas: autorización del gobierno federal, supervisión institucional y sin intervención directa en operativos locales.
Aviso a estados: cooperación bajo control
Como parte de la respuesta, el gobierno federal enviará un documento a todas las entidades para reforzar los lineamientos sobre colaboración con gobiernos extranjeros en temas de seguridad.
El objetivo es evitar interpretaciones discrecionales y asegurar que todas las acciones se conduzcan dentro del marco legal vigente.
Coordinación sigue, pero con reglas
Pese a la polémica, Sheinbaum aclaró que la coordinación con el gobierno de Chihuahua se mantiene. También rechazó que el caso deba interpretarse como un conflicto político.
En paralelo, recordó que la estrategia nacional de seguridad ha permitido desmantelar más de 2,500 laboratorios clandestinos, como parte del combate a estructuras delictivas.
Tras el encuentro con García Harfuch, la gobernadora María Eugenia Campos quedó en entregar la información solicitada. El canal institucional ya está abierto y, por ahora, no se prevé un contacto directo inmediato entre ambas mandatarias.
La señal ya está puesta sobre la mesa: cooperación sí, pero con reglas y sin atajos.


