La presidenta Claudia Sheinbaum lanzó una respuesta directa y sin rodeos a los llamados comentócratas y sectores de la oposición que insisten en que el expresidente Andrés Manuel López Obrador sigue tomando decisiones en el actual gobierno. Su definición fue contundente:
“Remedo de ciencia ficción”.
Desde su conferencia, la mandataria desarmó la narrativa que, dijo, busca instalar la idea de que existe un conflicto interno o una supuesta falta de autonomía en su administración. Para Sheinbaum, esa versión no solo es falsa, sino cada vez tiene menos impacto.
“Lo primero es que la oposición, los comentócratas, medios y algunos otros ‘intelectuales orgánicos’, les llamaba el presidente López Obrador, que ya cada vez tienen menos fuerza, por cierto; cada vez los lee menos gente, han querido generar esta idea de que quien gobierna es López Obrador, en nuestro gobierno, e incluso dirán, ‘la presidenta tiene que garantizar que ahora es su momento’ . ‘Que quede claro que la presidenta mueve sus fichas y que no están gobernando desde el palenque’. Y quieren dar esta impresión de que hay ahí un conflicto interno en el movimiento, de que quién maneja por acá, quién maneja por allá… Ciencia ficción. Bueno, remedo de ciencia ficción, porque ni siquiera llegan a ciencia ficción. Nosotros hemos dicho que somos continuidad de la transformación que inició López Obrador, con nuestras propias características, lo que nosotros queremos impulsar, nuestra propia visión en algunos temas, como fuentes renovables de energía, como el tema tan importante que hemos dado a las mujeres, toda la innovación que estamos generando, por ejemplo, con esto de disminuir el efectivo y avanzar hacia la digitalización. Pero los principios son los mismos”.
Continuidad, pero con identidad propia
Sheinbaum dejó claro que su gobierno es continuidad del proyecto de transformación, pero con decisiones propias y visión propia. Subrayó que comparten los mismos principios, pero que su administración impulsa nuevas prioridades, como el fortalecimiento de energías renovables, el papel de las mujeres y la digitalización de la economía.
La presidenta insistió en que no hay ruptura ni subordinación, sino una evolución del mismo proyecto, con ajustes y enfoques propios.
Fin a la política de “borrar lo anterior”
En su explicación, Sheinbaum contrastó la actual visión con prácticas del pasado, donde cada gobierno buscaba diferenciarse a toda costa, incluso dejando obras inconclusas.
Recordó que durante la administración anterior se tomó la decisión de concluir proyectos heredados, evitando que quedaran como “elefantes blancos”, priorizando el beneficio de la población sobre intereses políticos.
Obras, nacionalización y continuidad de proyectos
La presidenta explicó que esta lógica se mantiene en su gobierno, con proyectos que no solo se continúan, sino que también se fortalecen y se integran al Estado.
Mencionó casos como el tren hacia el Aeropuerto Felipe Ángeles, cuya operación ya forma parte del Fondo Nacional de Infraestructura (FONADIN), así como el desarrollo del Tren Maya de carga, que acompaña al transporte de pasajeros como parte de una estrategia integral para el sur-sureste.
Sheinbaum remarcó que su gobierno tiene un rumbo claro, basado en principios que —afirmó— han demostrado resultados.
“Ayer decía, la honestidad y el amor al pueblo, y diría, y el amor a la patria dan resultados. Lo otro no”.
Con ello, la presidenta fijó postura frente a las críticas: hay continuidad, sí, pero con conducción propia y decisiones desde su administración.


