Dentro de México cuando una persona muere es difícil saber quien tendrá preferencia hijos o cónyuge.
Las normas son claras la ley lo define como precisión el orden de preferencia y la proporción que corresponde a cada heredero entre la sucesión intestada.
Pues cuando una persona fallece sin testamento se inicia un proceso conocido como sucesión legítima.
Los primeros dentro de la línea de sucesión son los hijos y el cónyuge.
Estos tienen prioridad absoluta sobre otros familiares.
Ambos heredan en partes iguales por ejemplo si el fallecido hereda una casa.
Esta se divide de manera proporcional entre los hijos y el cónyuge.
Según la ley el cónyuge debe recibir la mitad de las cosas y la otra mitad a sus hijos.
En caso de tener 3 hijos se divide en 4 partes iguales, los 3 hijos y el cónyuge.


