El Departamento de Justicia de Estados Unidos informó la sentencia de 11 años de prisión contra la ciudadana mexicana Ofelia Hernández Salas, identificada como integrante de una red de tráfico de personas vinculada al Cártel de Sinaloa que operó durante años en la frontera entre México y Estados Unidos.
De acuerdo con las autoridades estadounidenses, la mujer de 64 años, residente de Mexicali, coordinaba cruces ilegales hacia territorio norteamericano y cobraba cantidades que alcanzaban decenas de miles de dólares a migrantes provenientes de múltiples países de Asia, África y América Latina.

La investigación señala que la organización facilitó el traslado de personas originarias de países como India, Pakistán, Bangladesh, Rusia, Brasil, Colombia, Honduras, Guatemala y México, entre otros, utilizando rutas clandestinas en la zona fronteriza. El gobierno estadounidense aseguró que las operaciones representaban un riesgo para la seguridad nacional y para la integridad de los propios migrantes.
Según el expediente judicial, además del tráfico ilícito de personas, integrantes de la red presuntamente despojaban a las víctimas de pertenencias y dinero mediante amenazas con armas. Autoridades estadounidenses sostuvieron que las actividades de la organización agravaban los riesgos ya existentes en los cruces fronterizos irregulares entre ambos países.


