La policía de San Diego confirmó que una amenaza registrada en el Centro Islámico de Clairemont fue contenida, aunque el hecho dejó un saldo de cinco personas fallecidas, entre ellas dos presuntos responsables del ataque.
De acuerdo con el jefe de policía, Scott Wahl, tres adultos murieron dentro del centro religioso, mientras que los otros dos fallecidos corresponden a los sospechosos del tiroteo, quienes habrían muerto por heridas de arma de fuego autoinfligidas tras el incidente.

Las autoridades informaron que uno de los fallecidos era un guardia de seguridad del recinto, quien habría intervenido durante el ataque, acción que, según la policía, pudo evitar que la tragedia fuera de mayor magnitud. Los presuntos agresores, de entre 17 y 19 años, fueron localizados posteriormente dentro de un vehículo cercano al lugar.
La investigación federal, encabezada por el FBI, mantiene como principal línea de análisis la posibilidad de un crimen de odio, debido a la naturaleza del sitio donde ocurrió el ataque. Las autoridades locales y federales continúan recabando información para esclarecer la secuencia de los hechos y la identidad de los responsables.


