El periodista y director de Los Reporteros MX, Manuel Pedrero, encendió la polémica luego de denunciar un presunto acercamiento de la Embajada de Estados Unidos en México hacia periodistas, influencers y creadores de contenido para involucrarlos en actividades relacionadas con el manejo de “falsas narrativas” y desinformación digital.
La revelación abrió nuevamente el debate sobre los límites entre diplomacia, comunicación e influencia política extranjera en México, especialmente cuando el contacto ocurre directamente con actores mediáticos y generadores de contenido político.
De acuerdo con Pedrero, el pasado 28 de enero de 2026 recibió un mensaje directo en Instagram desde cuentas verificadas vinculadas a la representación diplomática estadounidense.
Según explicó, el contacto buscaba mantener comunicación con él debido a su trabajo en medios digitales y planteaba la posibilidad de participar en iniciativas relacionadas con desinformación y narrativas digitales.
“Lo que no puede pasar”
El tema llegó hasta la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien fijó postura sobre el caso y marcó distancia respecto a cualquier intento de intervención política desde el exterior.
“Lo que no puede pasar es avanzar en influir en la política mexicana”, sostuvo la mandataria al ser cuestionada sobre la denuncia del periodista.
Sheinbaum reconoció que las embajadas pueden mantener comunicación con periodistas y desarrollar actividades informativas, pero subrayó que existe una línea delicada cuando dichas acciones pueden impactar la discusión política interna o el tratamiento de la información pública.
Pedrero vincula contacto con estrategias internacionales
Manuel Pedrero afirmó que decidió no responder al ofrecimiento recibido y posteriormente relacionó el contacto con reportes internacionales sobre presuntas estrategias impulsadas por el Departamento de Estado de Estados Unidos para fortalecer narrativas alineadas con Washington mediante periodistas, influencers y plataformas digitales en distintos países.
El periodista también aseguró que personas relacionadas con el portal Latinus habrían participado en reuniones dentro de la embajada estadounidense para abordar temas de comunicación y narrativas digitales.
Aunque hasta ahora no se han presentado documentos públicos sobre financiamiento o acuerdos políticos, las declaraciones detonaron un fuerte choque en redes sociales y medios digitales.
Redes sociales se polarizan tras la denuncia
La denuncia generó reacciones inmediatas.
Sectores cercanos a la Cuarta Transformación respaldaron lo dicho por Pedrero y señalaron que cualquier intento de influir en narrativas políticas desde representaciones extranjeras resulta cuestionable en un contexto democrático y soberano.
Por otro lado, voces opositoras exigieron pruebas concluyentes sobre posibles esquemas de reclutamiento, financiamiento o coordinación política entre actores mediáticos y la representación diplomática estadounidense.
El caso también volvió a colocar bajo la lupa el papel de influencers, medios digitales y plataformas de comunicación política rumbo a los próximos procesos electorales en México.
Mientras el debate escala, las declaraciones de Sheinbaum y la denuncia pública de Manuel Pedrero colocaron nuevamente sobre la mesa una discusión sensible: hasta dónde llega la diplomacia y en qué punto comienza la influencia política sobre la narrativa pública mexicana.


