El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, lanzó una enérgica condena contra el Gobierno de los Estados Unidos tras la acusación formal presentada en Florida contra el expresidente Raúl Castro por el derribo de dos avionetas de la organización de exiliados “Hernanos al Rescate” en 1996.
El mandatario cubano calificó la medida como “una acción política, sin ningún basamento jurídico, que solo busca engrosar el argumentario para justificar el desatino de una agresión militar”.
A través de una declaración pública, Díaz-Canel aseguró que esta “pretendida acusación” no hace más que evidenciar “la soberbia y la frustración que le provoca a los representantes del imperio la inquebrantable firmeza de la revolución cubana, y la unidad y fortaleza moral de su liderazgo”.
Asimismo, tildó el proceso legal como un “ridículo intento de menoscabar su talla de héroe”, defendiendo la “altura ética” y el “sentido humanista” de la obra de Castro.
Al abordar los hechos de hace 30 años, por los cuales la justicia estadounidense imputa a Raúl Castro los cargos de asesinato, conspiración para matar a estadounidenses y destrucción de aeronaves, Díaz-Canel defendió la versión oficial de la isla. En ese entonces, Castro encabezaba el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR).
“EEUU miente y manipula los sucesos alrededor del derribo de las avionetas de la organización narco-terrorista Hermanos al Rescate en 1996”, afirmó el presidente.
De acuerdo con el mandatario, el Gobierno cubano actuó en aquel momento “en legítima defensa, dentro de sus aguas jurisdiccionales, tras sucesivas y peligrosas violaciones” de su espacio aéreo por parte de quienes calificó como “connotados terroristas”.
Esta postura choca de frente con las conclusiones de los investigadores estadounidenses, quienes sostienen que el ataque con cazas militares ocurrió en aguas internacionales.
Cuba arremete contra Marco Rubio
La tensión de la jornada también se trasladó al terreno diplomático. El canciller cubano, Bruno Rodríguez, arremetió duramente contra el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, llamándolo “vocero de intereses corruptos y revanchistas”.
La reacción del canciller ocurrió después de que Rubio publicara un videomensaje de cinco minutos en español dirigido a los “cubanos de a pie”. En la grabación, el jefe de la diplomacia de la administración de Trump exhortaba a la población de la isla a sacudirse el control de las “élites militares” y a construir una “nueva Cuba” con una renovada relación con Washington.
“El secretario de Estado repite su libreto mendaz e intenta culpar al Gobierno de Cuba por el daño despiadado que provoca el Gobierno de EE.UU. al pueblo cubano”, reviró Rodríguez en sus redes sociales.
El video de Rubio también tocó fibras históricas sensibles al rememorar que un día como hoy, pero de 1902, la bandera cubana ondeó por primera vez tras la toma de posesión del primer presidente democrático de la isla.
Para el Gobierno de La Habana, que no conmemora dicha efeméride, la mención fue tomada como una provocación. El canciller Rodríguez calificó la fecha histórica de “nefasta”, argumentando que lejos de representar la libertad, aquel acontecimiento “inauguró un periodo neocolonial para Cuba” tutelado por Washington.


