El aumento al salario mínimo aplicado en 2026 generó beneficios directos para alrededor de 6.4 millones de personas trabajadoras en el país, sin que ello provocara afectaciones en el empleo formal, de acuerdo con un análisis elaborado con información del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
El estudio fue realizado de manera conjunta por la Dirección Técnica de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos y el Servicio Nacional del Empleo, y concluye que la mayor parte de los trabajadores con ingresos inferiores a los nuevos mínimos conservaron su plaza tras la entrada en vigor del ajuste.

Según los resultados, aproximadamente el 82.5% de quienes percibían salarios por debajo del nuevo umbral en 2025 permanecieron en el mismo empleo durante enero de 2026, lo que indica que el incremento no generó cambios relevantes en la estabilidad del mercado laboral formal.
El informe también detalla que las personas con mayores niveles de ingreso presentan una permanencia aún más alta en sus puestos de trabajo, y que el comportamiento general del empleo se mantuvo en niveles similares a los observados en años anteriores, sin variaciones atípicas derivadas del ajuste salarial.


