Nacional Financiera (Nafin) consolidó su estrategia de financiamiento para el desarrollo económico del país al realizar una exitosa colocación de deuda en el mercado local por un monto de 10 mil millones de pesos. La operación se llevó a cabo mediante la emisión del bono NAFR 26-2, un instrumento estructurado a un plazo de tres años y con tasa revisable, diseñado para ampliar el crédito productivo en el territorio nacional.
La respuesta de los mercados financieros superó las expectativas iniciales de la institución bancaria, registrando una demanda equivalente a 1.4 veces el monto objetivo original, el cual se había fijado en 7 mil 500 millones de pesos.
Este notable apetito financiero permitió incrementar el monto final de la colocación y contó con una amplia participación de inversionistas institucionales nacionales, entre los que destacaron administradoras de fondos para el retiro (afores), fondos de inversión, aseguradoras y tesorerías.
La colocación del bono se concretó a una sobretasa de 23 puntos base sobre la tasa de referencia. Este nivel refleja las condiciones favorables de acceso que mantiene Nafin en los mercados financieros, así como la certidumbre de los inversionistas en su fortaleza institucional. Asimismo, el instrumento obtuvo las más altas calificaciones crediticias en escala nacional, situándose en el grado AAA por parte de las principales agencias calificadoras de riesgo, lo que ratifica a la banca de desarrollo como uno de los emisores más sólidos del mercado de deuda local.
Colocación beneficiará a Pymes e impulsará infraestructura
Los recursos captados a través de esta emisión se destinarán de manera directa a la ampliación de líneas de financiamiento para pequeñas y medianas empresas (pymes), el robustecimiento de cadenas de suministro estratégicas y el impulso a proyectos de inversión productiva, innovación, infraestructura y desarrollo industrial. Con estas acciones, Nafin busca alinearse a los objetivos del Plan México para incrementar la capacidad productiva nacional, promover la integración de cadenas de valor y propiciar la generación de empleos formales.
El proceso de colocación en el mercado fue coordinado por un grupo de intermediarios financieros integrado por Banorte, Scotiabank, Invex Casa de Bolsa y Santander Casa de Bolsa, cuyo esfuerzo comercial favoreció una diversificación de inversionistas y condiciones financieras competitivas para la banca de desarrollo.
Esta colocación representa la segunda emisión de deuda que efectúa Nacional Financiera en lo que va del año. La operación forma parte de su plan institucional permanente para diversificar las fuentes de fondeo, mantener una presencia activa en el mercado bursátil local y ampliar su capacidad de respuesta hacia los sectores productivos que sostienen la competitividad y el bienestar económico del país.


