El Gobierno de México, a través de Banobras, presentó una serie de proyectos carreteros estratégicos que contemplan una inversión superior a los 14 mil 298 millones de pesos para modernizar importantes corredores de comunicación en Veracruz, Hidalgo y Puebla, con el objetivo de reducir tiempos de traslado, fortalecer la conectividad regional y mejorar la seguridad vial.
Durante la presentación, el director general de Banobras, Jorge Mendoza, detalló que las obras forman parte de una estrategia de infraestructura que combina recursos públicos y esquemas de inversión para ampliar la capacidad de vías con alta demanda de tránsito, particularmente en rutas que conectan el centro del país con el Golfo de México.
Tihuatlán-Tuxpan recibirá más de 2 mil millones de pesos
Uno de los proyectos prioritarios es la ampliación del tramo Tihuatlán-Tuxpan, en Veracruz, donde se invertirán 2 mil 88 millones de pesos.
La obra contempla la ampliación de 18.9 kilómetros, pasando de una configuración A2 a A4, en un tramo que conecta los kilómetros 224+800 al 243+700.
Los trabajos incluyen la construcción y adecuación de 6 puentes, 2 entronques, 2 casetas y 35 estructuras, con un plazo estimado de 18 meses.
Además, se prevé la generación de 700 empleos directos y 900 indirectos.
Actualmente, esta vía registra un tránsito diario promedio de 9 mil 137 vehículos, de los cuales 2 mil 138 son unidades de carga, por lo que la ampliación busca aliviar la saturación existente.
Entre los beneficios proyectados destacan la reducción de tiempos de recorrido, una mayor seguridad para los usuarios, una mejor conexión comercial entre el centro y el sureste del país y una disminución de la siniestralidad. Tan sólo en 2024 se registraron 494 accidentes en este corredor.
Tulancingo-Nuevo Necaxa concentrará más de 9 mil 600 millones de pesos
Otro de los proyectos presentados corresponde al corredor Tulancingo-Nuevo Necaxa, que se desarrollará en dos etapas y absorberá la mayor parte de la inversión anunciada.
La primera etapa, ubicada en Hidalgo, contempla una inversión de 3 mil 500 millones de pesos para ampliar 22.2 kilómetros de carretera mediante concreto hidráulico.
Las obras incluirán 2 entronques y 24 estructuras, con un plazo de construcción de 24 meses, entre enero de 2026 y enero de 2028.
Para esta fase se estima la creación de 900 empleos directos y mil 200 indirectos.
Por su parte, la segunda etapa, que atravesará municipios de Hidalgo y Puebla, contará con una inversión de 6 mil 109 millones de pesos.
El proyecto abarcará 36 kilómetros adicionales, con ampliaciones de carriles, construcción de 9 puentes, 50 estructuras, 2 casetas y 3 rampas de emergencia.
Al igual que la primera etapa, generará 900 empleos directos y mil 200 indirectos.
Córdoba-Veracruz busca reducir accidentes y mejorar la conexión logística
Banobras también anunció la rehabilitación del tramo Córdoba-Veracruz, una de las rutas más importantes para el movimiento de mercancías en la entidad.
La inversión destinada asciende a 601 millones de pesos para intervenir 10 kilómetros de carretera, entre los kilómetros 45+000 y 55+000.
Las obras consisten en la rehabilitación del pavimento mediante concreto hidráulico, así como la adecuación de infraestructura complementaria.
El proyecto tendrá una duración de 12 meses, de abril de 2026 a abril de 2027, y generará 300 empleos directos y 700 indirectos.
Actualmente, el corredor registra un tránsito promedio diario de 2 mil 922 vehículos, incluidos 140 vehículos de carga.
De acuerdo con la información presentada, la modernización permitirá reducir la sobresaturación de la autopista, incrementar la seguridad vial y fortalecer la conexión comercial entre la zona centro y el sureste del país.
Además, busca disminuir la siniestralidad en una vía donde durante 2024 se registraron mil 200 accidentes, así como extender la vida útil de la infraestructura carretera.
Infraestructura para fortalecer la conectividad regional
Los proyectos forman parte de un corredor estratégico que conecta la Ciudad de México, Hidalgo, Puebla y Veracruz, facilitando el tránsito de personas, mercancías y servicios hacia una de las regiones económicas más importantes del país.
Con una inversión conjunta superior a los 14 mil millones de pesos, las obras impulsarán la modernización de la red carretera, generarán miles de empleos y fortalecerán la movilidad en rutas clave para el desarrollo económico y logístico del centro y sureste de México.


