La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que la ultraderecha tiene pocas posibilidades de regresar al poder en México, al considerar que la historia del país, las luchas sociales y la defensa de los derechos conquistados por generaciones han construido una conciencia colectiva difícil de revertir.
Durante su conferencia matutina de este jueves, la mandataria sostuvo que México cuenta con una trayectoria histórica distinta a la de otras naciones y señaló que la memoria de las grandes transformaciones sociales sigue presente en amplios sectores de la población.
“Es muy difícil que la ultraderecha crezca en México. Tenemos una historia distinta. El Estado es laico desde hace muchísimos años”, subrayó.
“La ultraderecha significa acabar con los derechos del pueblo”
Al ser cuestionada sobre escenarios políticos internacionales y la posibilidad de que corrientes de ultraderecha ganen fuerza en México, Sheinbaum fue contundente al definir lo que, a su juicio, representan esos proyectos políticos.
“La ultraderecha significa acabar con los derechos del pueblo de México. Es esta visión de que solamente por el esfuerzo sales adelante”, afirmó.
La Presidenta reconoció que el esfuerzo individual es importante, pero sostuvo que durante décadas millones de mexicanos enfrentaron condiciones económicas adversas pese a trabajar intensamente.
“Y claro que el esfuerzo es importante, pero vivimos aquí 36 años de neoliberalismo, que por más que se trabajaba, los salarios eran de hambre”, expresó.
La Revolución Mexicana y la memoria colectiva
Sheinbaum argumentó que la historia nacional ayuda a explicar por qué amplios sectores de la población mantienen una visión crítica hacia proyectos políticos asociados con privilegios económicos o reducción de derechos sociales.
“Por mencionar algunos temas: la Revolución Mexicana, que fue una revolución social desde abajo. Si fue derrotado el neoliberalismo, es justamente porque el pueblo de México buscó mejorar sus condiciones de vida y la democracia y las libertades. Entonces, nuestra historia es distinta”, declaró.
La mandataria consideró que acontecimientos como la Independencia, la Reforma y la Revolución Mexicana dejaron una huella profunda en la construcción de la identidad nacional y en la manera en que la sociedad entiende la justicia social, la democracia y la soberanía.
Críticas al modelo neoliberal
Durante su intervención, la Presidenta recordó que el periodo neoliberal estuvo marcado por problemas como el estancamiento salarial, la falta de oportunidades y las dificultades de acceso a diversos derechos sociales.
Sheinbaum señaló que durante esos años prevaleció una lógica basada en privilegios y no en derechos universales.
“No se abrieron universidades públicas, si se abrían era con altísimas colegiaturas. No es una visión de derechos, es una visión de privilegios, de mercancías”, enfatizó.
Asimismo, sostuvo que la población identifica diferencias entre aquel modelo y las políticas actuales orientadas al bienestar social.
“Se vive mejor hoy que lo que se vivía antes y que hay un gobierno preocupado por el pueblo y que no traicionamos”, afirmó.
“Hay una memoria que permanece en el pueblo de México”
La mandataria también destacó la importancia de mantener viva la memoria histórica de las luchas sociales que han marcado el desarrollo del país.
“Aquí vivimos el porfiriato, treinta y cuatro años de saqueo, de represión, de exterminio y una revolución. Entonces, por más que ya pasaron más de cien años de la revolución, es una memoria colectiva que permanece en el pueblo de México y que hay que mantener viva”, señaló.
Agregó que esa memoria ayuda a comprender las razones por las que distintas generaciones lucharon por la independencia, la soberanía y las transformaciones sociales que dieron forma al México contemporáneo.
Descarta riesgos para la inauguración del Mundial
Durante la misma conferencia, Sheinbaum también fue cuestionada sobre las movilizaciones previstas en el contexto de la inauguración del Mundial 2026 y sobre la posibilidad de que grupos de derecha intenten influir en esas manifestaciones.
La Presidenta descartó escenarios de violencia y expresó confianza en el trabajo de las autoridades encargadas de la seguridad.
“No va a haber problema, no va a haber ningún problema y la Policía de la Ciudad de México ha estado actuando muy bien”, indicó.
Con ello, reiteró que el país se encuentra preparado para vivir la inauguración de la Copa Mundial de la FIFA 2026 en un ambiente de normalidad, mientras continúa el debate público sobre el rumbo político, social y democrático de México.


