La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ordenó revisar el uso de recursos públicos en el Consulado General de México en Houston, luego de que surgieran señalamientos sobre presuntas actividades de promoción personal vinculadas a la representación diplomática encabezada por María Elena Orantes, política chiapaneca que desarrolló gran parte de su carrera en el PRI y posteriormente ocupó cargos de dirección y representación por Movimiento Ciudadano.
La instrucción fue dirigida a la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), que deberá analizar si existió algún uso indebido de recursos, instalaciones o plataformas institucionales para fines distintos a la labor consular y de atención a la comunidad mexicana en Estados Unidos.
Sheinbaum fija una línea clara: primero los migrantes
Durante su intervención, la mandataria dejó claro que los consulados tienen una función específica y que ninguna representación diplomática debe utilizarse para impulsar intereses personales, políticos o de organizaciones particulares.
“Los consulados no son ni para promoción personal, ni para promoción de un partido político o promoción de una organización. Los consulados, su primera función, es apoyar a los hermanos migrantes, su primera. Y además, pues tienen otras tareas establecidas”.
Las declaraciones se produjeron después de que organizaciones de migrantes y ciudadanos expresaran preocupaciones sobre actividades realizadas desde representaciones mexicanas en Estados Unidos, lo que motivó la revisión ordenada por el Gobierno de México.
Houston queda bajo observación
La revisión se centrará en los señalamientos dirigidos contra María Elena Orantes, actual cónsul general de México en Houston, quien anteriormente fue diputada y senadora por el PRI, además de haber ocupado cargos de dirección dentro de Movimiento Ciudadano y representar a ese partido en la Cámara de Diputados.
La SRE deberá determinar si existió algún uso de recursos públicos, espacios institucionales o actividades oficiales para promover una asociación civil vinculada con la trayectoria de la funcionaria.
De acuerdo con la información dada a conocer, la investigación buscará esclarecer si las actividades observadas estuvieron plenamente alineadas con las responsabilidades diplomáticas y consulares o si se desviaron de su propósito original.
“No está bien de ningún cónsul ni embajador”
Sheinbaum también lanzó un mensaje directo respecto a la conducta que deben mantener quienes representan a México en el exterior.
“No está bien de ningún cónsul, de ningún embajador que se haga una promoción personal o de alguna asociación civil. Entonces, pues ahí seguro está tomando nota el secretario de Relaciones Exteriores (Roberto Velasco) para hacer un llamado de atención”.
La Presidenta enfatizó que la red consular mexicana es una de las herramientas más importantes para proteger a millones de connacionales que viven fuera del país, particularmente en Estados Unidos, donde los consulados cumplen funciones fundamentales de asistencia jurídica, documentación, orientación migratoria y acompañamiento comunitario.
Exigen transparencia y rendición de cuentas
Las denuncias que dieron origen a la revisión reflejan una creciente demanda de organizaciones migrantes para fortalecer la vigilancia sobre el funcionamiento de las representaciones diplomáticas mexicanas.
Diversos colectivos han señalado que la transparencia en el manejo de recursos públicos y la supervisión permanente de las oficinas consulares son elementos fundamentales para garantizar que los servicios lleguen efectivamente a quienes más los necesitan.
Con la revisión ordenada por la Presidencia, la Secretaría de Relaciones Exteriores deberá analizar los señalamientos y determinar si existió alguna actuación contraria a los principios de austeridad, transparencia, rendición de cuentas y servicio a la comunidad migrante que rigen el trabajo de la red consular mexicana.


