La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, informó que ha instruido de manera formal que “al menos se le llame la atención” a Manuela Obrador Narváez, delegada del Bienestar en Chiapas y prima del expresidente Andrés Manuel López Obrador, luego de que esta insultara públicamente al mandatario de Estados Unidos, Donald Trump.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria desaprobó tajantemente la conducta de la funcionaria estatal. Sheinbaum Pardo enfatizó que los servidores públicos vinculados a Morena deben separar de forma estricta su labor institucional de su militancia partidista, advirtiendo que no se puede estar en ambas tareas simultáneamente y que la delegada tendrá que definir su posición.
La presidenta narró que la secretaria del Bienestar, Leticia Ramírez, le notificó vía telefónica sobre la polémica antes de que trascendiera a los medios de comunicación. Ante esto, Sheinbaum le solicitó hablar directamente con Obrador Narváez e investigar si sus declaraciones constituyen una falta administrativa, abriendo la posibilidad de que el caso sea revisado por la Secretaría de Anticorrupción.
Asimismo, la mandataria aclaró de forma contundente que los polémicos comentarios no representan bajo ninguna circunstancia el sentir del gobierno de México. Así, recalcó que todos los funcionarios de su administración tienen la obligación de mantenerse respetuosos con el presidente de los Estados Unidos, independientemente de cualquier opinión personal.
El origen de la polémica
La controversia se desató luego de que Manuela Obrador calificara a Donald Trump como un “tipo asqueroso” durante un acto partidista de Morena en Palenque, Chiapas. En su discurso, la delegada acusó al mandatario estadounidense de no tener intenciones de ayudar a México y de buscar la apropiación de recursos naturales estratégicos como el litio, el cobalto y el cobre.
Además, lo señaló de intentar debilitar al país mediante campañas de desinformación mediática, llamando a la militancia a defender la soberanía nacional.
Estas declaraciones de la funcionaria ocurren en un momento diplomático clave, tras la firma en febrero de 2026 del Plan de Acción sobre Minerales Críticos entre los gobiernos de Trump y Sheinbaum.
Dicho acuerdo regula la exportación del litio mexicano excluyendo a naciones como China y Rusia, en un contexto donde analistas advierten que Washington busca reducir su dependencia del mercado asiático y donde insumos como el gas natural podrían fungir como herramientas de presión en futuras negociaciones bilaterales.


