La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) dio un giro a su estrategia de protesta luego de que la Sección 22 de Oaxaca aprobara un receso en la huelga que mantenía tanto en la Ciudad de México como en territorio oaxaqueño. La decisión fue tomada durante la Asamblea Estatal Permanente, donde la mayoría de los participantes respaldó una nueva etapa de reorganización del movimiento magisterial.
El cambio ocurre después de las mesas de negociación sostenidas con autoridades federales y estatales, en las que se ratificaron compromisos previamente planteados al sindicato. Entre los acuerdos figura la entrega de recursos económicos destinados a atender necesidades educativas en Oaxaca y reducir rezagos acumulados en distintos niveles del sistema escolar.

La propuesta recibió el respaldo de 12 mil 818 integrantes del magisterio, quienes votaron a favor de un “cese estratégico” de las movilizaciones. De acuerdo con la dirigencia sindical, la medida no representa el abandono de sus demandas, sino una reconfiguración de las acciones para fortalecer la coordinación con otras secciones de la CNTE y preparar nuevas fases de presión política.
Además del apoyo económico, en las negociaciones también se contemplaron temas relacionados con prestaciones laborales, seguridad social, reparación de daños y asuntos operativos del sector educativo. La dirigencia de la Sección 22 aclaró que los recursos ofrecidos no constituyen una condición para levantar el movimiento, sino que podrían destinarse a la contratación de personal docente y a atender carencias que persisten en escuelas de la entidad.

