El retiro gradual del campamento de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en calles del Centro Histórico de la Ciudad de México fue recibido con alivio por comerciantes de la zona, quienes aseguraron que durante las protestas sus ventas se desplomaron de manera considerable.
Con la liberación progresiva de vialidades como 5 de Mayo, 20 de Noviembre, Belisario Domínguez y República de Cuba, trabajadores de servicios urbanos comenzaron labores de limpieza y retiro de residuos que permanecieron tras la permanencia del plantón durante varias semanas.
En este proceso, algunos comerciantes y empleados de negocios cercanos señalaron que el impacto económico fue severo, con reducciones que, en algunos casos, alcanzaron hasta el 90% en la afluencia de clientes, lo que afectó directamente sus ingresos diarios.
Ahora, con el repliegue del magisterio y el retiro de estructuras, locatarios confían en que la actividad comercial se recupere de forma rápida, especialmente ante la expectativa de eventos y mayor flujo turístico en la zona centro de la capital.

