La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo respondió este martes a los cuestionamientos surgidos en redes sociales y diversos espacios de opinión sobre la supuesta falta de encuentros con madres buscadoras, y fue contundente: las recibe, las atiende y da seguimiento a sus casos, pero no convierte esas reuniones en actos públicos ni en herramientas de promoción política.
La aclaración surgió luego de las comparaciones que se hicieron tras la visita del Pato Merlín a Palacio Nacional, un personaje que ha ganado notoriedad rumbo al Mundial de Futbol de 2026. Ante ello, la mandataria rechazó la narrativa que intenta presentar una falta de contacto con familiares de personas desaparecidas y sostuvo que esos encuentros ocurren de manera constante, aunque lejos de los reflectores.
“Yo recibo a muchas madres buscadoras, nada más que no hago propaganda de ello”, expresó.
“No me gusta hacer algo mediático de eso”
Durante la conferencia matutina, Sheinbaum explicó que suele atender personalmente a madres buscadoras y familiares de desaparecidos tanto en Palacio Nacional como durante sus recorridos por distintas entidades del país.
La presidenta afirmó que, cuando recibe solicitudes de apoyo relacionadas con casos de desaparición o investigaciones pendientes, procura atenderlas directamente y canalizarlas a las instancias correspondientes.
“Recibo de manera personal, aquí y también fuera de la ciudad cuando salgo fuera, pero no me gusta hacer algo mediático de eso porque no creo que sea necesario”, afirmó.
La mandataria enfatizó que la atención a víctimas debe centrarse en el acompañamiento institucional y la búsqueda de soluciones, no en la difusión de imágenes o eventos públicos.
Gobernación mantiene reuniones permanentes con colectivos
Sheinbaum destacó además que existe un trabajo constante de atención con colectivos de búsqueda a través de la Secretaría de Gobernación, encabezada por Rosa Icela Rodríguez.
De acuerdo con la presidenta, la dependencia mantiene encuentros periódicos con familiares y organizaciones para escuchar sus demandas, revisar avances y dar seguimiento a diversos casos.
“Rosa Icela se reúne cada 15 días, lo hace muy bien”, señaló.
Asimismo, reconoció la participación de otros funcionarios federales en estas tareas de acompañamiento y atención a las familias que buscan a sus seres queridos.
Seguimiento directo a los casos más delicados
La presidenta también aseguró que existen situaciones particularmente complejas que llegan directamente a su conocimiento y que reciben atención inmediata por parte de distintas áreas del Gobierno Federal.
Explicó que cuando se trata de asuntos especialmente graves, remite la información de forma directa a integrantes de su gabinete y posteriormente verifica qué acciones se realizaron para atender cada caso.
“En los casos más graves los remito directamente al gabinete y les pregunto después qué hicieron con ese caso”, comentó.
Según explicó, este mecanismo permite dar seguimiento puntual a situaciones que requieren una respuesta institucional más rápida.
No sólo madres buscadoras: también víctimas de violencia y Ayotzinapa
Sheinbaum señaló que estos encuentros privados no se limitan exclusivamente a madres buscadoras. También atiende a personas afectadas por distintos tipos de violencia, incluidos casos relacionados con agresiones contra mujeres, abuso sexual y otros delitos.
La mandataria recordó además que continúa el diálogo con familiares de los estudiantes desaparecidos en el caso de los 43 normalistas de Ayotzinapa, como parte de los esfuerzos permanentes de atención y seguimiento.
“No me gusta sacar una fotografía de eso porque es un asunto de atención directamente a la persona, a las víctimas”, sostuvo.
La respuesta a la polémica
Las declaraciones de la presidenta se produjeron después de que algunos usuarios cuestionaran la difusión de imágenes relacionadas con la visita del Pato Merlín a Palacio Nacional, mientras que las reuniones con madres buscadoras y víctimas no suelen hacerse públicas.
Ante esas críticas, Sheinbaum reiteró que su prioridad es la atención directa a las personas y no la exposición mediática de encuentros relacionados con situaciones de dolor o búsqueda de justicia.
Con ello, la mandataria defendió una política de atención que, afirmó, privilegia el acompañamiento institucional, el seguimiento a los casos y el respeto a las víctimas por encima de la difusión pública de las reuniones.

