(17 de diciembre, 2013).- El derecho a la ciudad debe ser asegurado y disfrutado por la gente que la habita y el tema del transporte público es un pilar central para tal efecto. En el mes de junio, en Brasil, cientos de miles de personas salieron a las calles para protestar en contra del aumento al costo del mismo, que el gobierno de izquierda de Dilma Rousseff promovió.
El Movimento Passe Livre (Movimiento Pase Libre, MPL) fue uno de los principales convocantes de esas manifestaciones. En un principio exigió tarifa cero para el estudiantado, consigna que se extendió a todos los habitantes, dado que los gastos del transporte, afirman sus integrantes, deben ser cubiertos con los impuestos que perciben los gobiernos a través de los ciudadanos.
La presión ejercida en las calles de más de 80 ciudades fue lo que hizo que Rousseff abriera el diálogo con el pueblo brasileño, aceptando de esta manera que la demanda era legítima.
En coincidencia con lo que actualmente ocurre en la Ciudad de México con el alza de la tarifa del Sistema de Transporte Colectivo Metro (STC), Mario, miembro de Passe Livre quien solicitó se cambiara su nombre por razones de seguridad, habló en entrevista exclusiva sobre la importancia de las movilizaciones para que el pueblo sea considerado y escuchado por “los que están arriba”, encabezando las decisiones políticas y administrativas.
Mario asegura que el logro obtenido en este año es por un proceso que viene de 10 años atrás con las revueltas de Catraca, en Florianópolis, y de los Camiones, en San Salvador, en el que el descontento generalizado por las alzas al transporte público abrió la puerta a la organización. En el Foro Mundial Social de Porto Alegre de 2005, surge el Movimento Passe Livre, que desde entonces trabaja en brigadas informativas en barrios y escuelas.
“Éstos son los resultados de un movimiento más largo que tiene 10 años que se creó después de una revuelta que hubo en San Salvador, en la que cerca de 4 mil personas salieron a la calle. Como es una ciudad que no es tan central, no se sabía mucho de eso. Después, otras personas en otras ciudades empezaron a organizarse y desde hace 10 años han acontecido muchas revueltas en contra de las alzas del transporte público en todo el Brasil”, explicó Mario.
Por lo que, asegura, ésta es una lucha que tiene mucha historia, “y vemos el proceso de junio un poco como el resultado de eso, de varias luchas contra los aumentos, las cuales terminaron por esparcirse en todo el país”.
Operar como ciudadanía movilizada bajo la idea de igualdad, que incluso los gobiernos de izquierda subestiman, es la forma en que la gente manifiesta que quiere participar, quiere ser escuchada, encuestada, consultada. Combatiendo con ello a la idea de un pueblo ausente.
Mario asegura que la labor mayor es la previa a las marchas, “tenemos como 9 o 10 años de trabajo en los barrios y en las escuelas discutiendo todo el trasfondo del alza al transporte público, todo este trabajo resulta en grandes marchas. Pero el trabajo más importante es el previo, en el que se comparten los conocimientos. El trabajo más importante es el trabajo subterráneo, el que se hace todos los días, en todas partes como aquí –en México– las brigadas en el Metro, mediante luchas puntuales más pequeñas que hacemos para preparar manifestaciones mayores”.
Como un quehacer político en común, la gente se a da a la tarea de marcar límites a la autoridad que no pregunta y da por hecho que conoce lo que se debe conocer, y por tanto espera que los demás acaten y sigan las reglas, las leyes. Es mediante el trabajo de información diario acompañado de acciones que se genera el reclamo a la clase política de muchos gobiernos en todo el mundo.
Además de que “intentamos hacer las marchas un poco diferentes a las convencionales de la izquierda, como cambiando los trayectos tradicionales, exhibiendo grandes mantas, prendiendo fuego simbólicamente a torniquetes. Con acciones directas, con barricadas, todo eso crea una dinámica diferente. Generando un clima más lúdico y simbólico, como contar con un carro de sonido, que repela la voz de arriba, con música y gente cantando, todos juntos, eso está bien”.
El motivo principal por el que los integrantes del Movimento Passe Livre se encuentran en nuestro país es su deseo de conocer las luchas sociales mexicanas, “el movimiento zapatista ha sido una inspiración para nosotros, así como el #YoSoy132, las luchas por la autonomía de los pueblos indígenas con los que tenemos una buena relación en Brasil”, concluyó Mario.


