(23 de diciembre, 2013).- Ya casi es Nochebuena y los maestros que mantienen su plantón desde agosto pasado en el Monumento a la Revolución, no regresaron a Chiapas, Oaxaca, Veracruz, Michoacán u otros estados de donde provienen, siguen en la Ciudad de México.
El plantón se ha visto disminuido, y con ello, la noción de que esta Navidad será difícil. “Es difícil no estar con mis hijos, pero qué quiere señorita, es precisamente por ellos que estamos aquí”, comenta uno de los maestros en la explanada del Monumento mientras barre el espacio que ocupaba una de las tantas tiendas de campaña, hoy ausentes en el plantón.
A pesar de que en todos los medios se ha anunciado la notable disminución del plantón, que incluso ha permitido la libre circulación alrededor del Monumento, la presencia policial es mínima, como si en época navideña hubiese un acuerdo implícito con las autoridades. Desalojar a los docentes acarrearía grandes costos políticos para los poderes ejecutivos federal y local.
Si bien el 15 de septiembre se festejó un “grito popular” y en día de muertos se elaboraron ofrendas a la memoria de Lucio Cabañas, Ernesto “Che” Guevara, Hugo Chávez, Emiliano Zapata, Digna Ochoa, entre otros; esta Navidad no hay nada alusivo a una celebración, en esta ocasión, habrá maestros que no tendrán Navidad.
Los docentes, sentados, esperan a que de otros estados regresen sus compañeros en estos días a reforzar el plantón, el cual, a pesar de ser menor, no se ha propuesto retirar de la Ciudad, ya que su demanda principal para regresar a las aulas, sigue siendo la abrogación de la Reforma Educativa.




