(30 de diciembre, 2013).- “Connect America” es el nombre del proyecto con el que las empresas estadounidenses -desde la frontera con México hasta la Tierra del Fuego, Argentina- buscarán establecer un sistema eléctrico hemisférico, según el documento presentado a la Cámara de Representantes en el país vecino del norte, el pasado 11 de abril por Carlos Pascual, ex embajador de Estados Unidos en México y ahora jefe de Energía del Departamento de Estado.
La cifra estimada de 1.4 billones de dólares en tal negocio, es la que implicaría un sistema a lo largo y ancho del continente americano, lo cual, para el senador Manuel Bartlett, representa una muestra de que la privatización de Petróleos de México (Pemex) y de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), responde a intereses ajenos a los de la nación mexicana.
Bartlett, senador que durante el proceso legislativo de la Reforma Energética mantuvo su postura en contra, al denominarla una reforma privatizadora que respondía a intereses de empresas trasnacionales, recordó que el terreno se encuentra listo para que éstas se apoderen de la infraestructura e instalaciones de la CFE, que al igual que Pemex, será desmantelada en un plazo de dos años, luego de que la modificación al artículo 28 constitucional, le quitara el carácter de estratégico al petróleo y a la electricidad, cancelando así los derechos del Estado mexicano sobre sus recursos energéticos, reservados anteriormente en el Tratado de Libre Comercio (TLC).
Además, el senador señaló que con la modificación –realizada en fast track en los Congresos legislativos- de los artículos 25, 27 y 28 de la Constitución, se desnacionaliza el petróleo y la electricidad, por lo cual la tachó de una “reforma brutal”, al dar derechos de propiedad a las corporaciones extranjeras sobre hidrocarburos, refinación, petroquímica y generación del servicio público de electricidad.
En cuanto a la reciente difusión del documento donde se habla del proyecto “Connect America”, Bartlett declaró: “las interconexiones están dadas desde la reforma que realizó el entonces presidente Carlos Salinas de Gortari, en la que se estableció que la importación y exportación de electricidad no es servicio público. Fue el primer paso, ahora llegarán las corporaciones eléctricas estadounidenses a poner en marcha su proyecto Connect America”.
Por su parte, cabe señalar que Carlos Pascual fue removido del cargo a petición expresa del ex mandatario Felipe Calderón, debido a la difusión de los cables que fueron expuestos por Wikileaks, en los que Pascual enviaba a Washington información sobre la situación en México. Entre dichos cables se encontró la aseveración de Georgina Kessel, primera secretaria de Energía del gobierno de Calderón, revelando a Pascual que la intención del gobierno mexicano al negociar con Estados Unidos un acuerdo sobre los yacimientos petroleros transfronterizos, era precisamente: “abrir las puertas del sector petrolero nacional a las compañías internacionales”.


