(17 de enero, 2014).- El gobierno de Brasil realizará una contribución de 300.000 dólares para apoyar la iniciativa conjunta entre el Alto Comisariado de las Naciones Unidas para Refugiados (ACNUR) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), dijo hoy Itamaraty, la cancillería brasileña.
La iniciativa se inscribe en el ámbito de la estrategia lanzada por el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, para evitar que haya una “generación perdida en Siria”.
Según un comunicado de la cancillería, la contribución fue ofrecida en la II Conferencia Internacional de Alto Nivel para Contribuciones Humanitarias a Siria, que tuvo lugar en Kuwait.
“Los recursos serán aplicados en programas de educación y protección que contribuyan para sacar a más de un millón de niños sirios de la miseria, del aislamiento y de situaciones traumaticas”, resaltó la cancillería.
Ese es el número estimado de niños que actualmente se encuentran refugiados como consecuencia del conflicto en Siria, según las agencias de la ONU.
La conferencia internacional recaudó 2.400 millones de dólares el miércoles, lo que equivale a casi 40 por ciento del pedido total para asistencia humanitaria en Siria en 2014, que es de 6.500 millones de dólares.
El evento fue realizado una semana antes de la Conferencia Ginebra II, en que representantes de cerca de 30 países, incluyendo Brasil, negociarán en Montreaux, Suiza, una solución política para la crisis en Siria.
Desde que comenzó el conflicto entre grupos rebeldes y las fuerzas del gobierno de Bashar Al-Assad en marzo de 2011, la crisis ya cobró las vidas de más de 100.000 personas y resultó en millones de refugiados.


