“Tengo miedo, no lo niego, pero estar con ustedes me da valor para seguir”.
Mario Segura, periodista tamaulipeco exiliado y amenazado por cárteles de la droga.
“Unos creyeron que esto sería imposible. Tantas personalidades, tantos egos, tantas luchas por una exclusiva, a veces rivalidades… pero nos juntamos. Decidimos venir, exigir como un solo gremio, porque en la lucha por nuestra seguridad estamos juntos”.
Yohali Reséndiz, periodista.
“Traje a mi hijo pequeño. Si me matan, que sepan esos hijos de la chingada que están dejando huérfano a un niño que necesita a su papá”.
Reportero anónimo de Veracruz.
“Este país se está desmoronando y si no venimos a ayudar a los periodistas, mañana nadie tendrá voz para gritar. Defiendo a los periodistas porque sin ellos este país se va a quedar mudo y eso es lo peor que nos puede pasar”.
María Herrera Magdaleno, madre de cuatro jóvenes desaparecidos.
“Lo que queremos es que los encuentren, que cierren las investigaciones y nos digan quién los mató, por qué y en qué casos tuvo que ver su trabajo periodístico. Lo que ocurre en este país, con el nivel de impunidad que tenemos, abre la puerta a otro [asesinato]”.
Daniela Pastrana, integrante del colectivo Periodistas de a Pie.
“Aquí tengo el retrato de Regina Martínez, asesinada el 28 de abril de 2012 en Veracruz. Reportera corresponsal, ella murió y ahora no sabemos cómo murió, aunque sospechamos, porque en Veracruz están sucediendo atrocidades contra los que redactamos, los que somos periodistas”.
Elena Poniatowska, periodista y escritora galardonada con el Premio Cervantes.
“No queremos huir de nuestros lugares de origen. No queremos desplazarnos, queremos hacer periodismo donde nos plazca porque es una profesión digna y libre”.
Rapé, monero veracruzano desplazado por amenazas.
“Tenemos que poner un alto a esto. No queremos, no vamos a enterrar otro colega. No queremos volver a pasar por la angustia que significó la desaparición, luego el asesinato, de Goyo”.
Alejandro Almazán, periodista y Premio Gabriel García Márquez de Periodismo.
“¡Extra, extra, por cada periodista asesinado los corruptos celebran!”.
Daniel Gershenson, activista.
“A mí me secuestraron. Yo no sé… no sé… estoy vivo, volví, pero Goyo y muchos no volvieron. Tal vez no gritamos lo suficientemente fuerte, por eso hoy es importante. Hoy nuestra voz debe escucharse lejos”.
Héctor Gordoa, periodista capitalino secuestrado por el crimen organizado.


