(28 de febrero, 2014).- Amparo Sevilla Villalobos, editora del libro El fandango y sus variantes. III Coloquio Música de Guerrero, advirtió que el fandango se está extinguiendo.
“Llama la atención que la mayoría de la población nacional desconoce lo que es un fandango y su importancia histórica en la cultura del país; si se aplicara una encuesta veríamos que un alto porcentaje de ciudadanos no tiene la menor idea al respecto”, concluyó la investigadora de la la Dirección de Etnología y Antropología Social (DEAS) del Instituto Nacional de Antropoligía e Historia (INAH).
Los registros de esta fiesta popular datan del siglo XVII, y tiene presencia en todo el país y en otras naciones de Iberoamérica. “El fandango es una fiesta que da lugar a una serie de convergencias, en eso radica su importancia social y cultural, porque ahí se lleva a cabo la actualización de una fusión y herencia de muchas culturas en varias centurias”, detalló Sevilla.
“En una primera oleada entró la música tropical, después la de las bandas norteñas, y la gente, como escucha todo el tiempo estos géneros en los medios, se va alejando cada vez más de las tradiciones musicales”.
Otro factor que ha incidido en la desaparición de la tradición es la actuación de los bailes folclóricos, ya que presentan una versión muy desvirtuada de los bailes regionales. “A través de las ferias regionales y los programas televisivos, la gente empezó a ver otras formas de interpretar lo suyo y dejó de bailar, pensando que no sabía hacerlo”.
“El fandango es un complejo cultural donde convergen diversas expresiones culturales, pues no sólo está presente en la música sino también en el baile, la poesía y en una comunidad que le da sentido a esa fiesta popular y participa de diversas formas a través de la comida, el diálogo y la convivencia.
Publicada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la compilación que reúne nueve ensayos alusivos se presentará el sábado 1 de marzo a las 18 horas en la XXXV Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería, con la participación de Gonzalo Camacho, académico de la Escuela Nacional de Música de la UNAM; Álvaro Alcántara, músico e historiador; Juan Atilano, integrante del Grupo Multidisciplinario de Estudios sobre Guerrero, y la editora.




