(10 de abril, 2014).- Hace 95 años, una escolta de 100 hombres liderados por Emiliano Zapata entraba a la Hacienda de Chinameca, en el estado de Morelos, para encontrarse con Jesús Guajardo, quien les había ofrecido armamento y municiones para continuar la Revolución.
Una vez cruzado el dintel, se escuchó un clarín que desató una lluvia de balas proveniente de las azoteas; una de ellas, le arrebató a Zapata su pistola; otras más, le dieron muerte a él y a sus hombres.
Luego de esto, la figura de Zapata se transformaría en el ícono de los campesinos desposeídos, y más adelante, de casi cualquier mexicano que se dispusiera a defender la tierra y la libertad.
Pasarían 75 años para que, en Chiapas, surgiera el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) tomando su nombre como símbolo de una “lucha por trabajo, tierra, techo, alimentación, salud, educación, independencia, libertad, democracia, justicia y paz”, según sus mismas palabras.
Después, a casi un siglo de la muerte del caudillo, en Michoacán surgirían grupos de civiles armados dispuestos a defender, también, la tierra y los derechos fundamentales, ahora arrebatados por el crimen organizado, con ayuda de la corrupción e indiferencia del gobierno.
Autodenominados grupos de autodefensa, adquirieron fuerza y lograron expandirse por el estado, en busca de recuperar la seguridad de “su tierra”.
Las fallas del Estado quedarían expuestas, incómodas; y luego de una promesa de colaboración con las autodefensas -al estilo de Guajardo con Zapata-, buscarían arrinconarlos, detenerlos y desarmarlos. Así llegamos al tiempo presente, donde ante la actual resistencia de los civiles armados, quién sabe si el gobierno termine recurriendo, una vez más, a un escenario similar al de la Hacienda de Chinameca.
José Manuel Mireles, vocero de las autodefensas, quien anticipara la traición del gobierno federal, ha encabezado una ceremonia por el 95 aniversario del asesinato de Zapata.
En la glorieta de Cuatro Caminos, del municipio de Nueva Italia en Michoacán, fue reiterada la actividad del movimiento y la negativa al desarme para limpiar Michoacán.

