Raúl Linares y Enrique Legorreta
(11 de abril del 2014).-Como respuesta a las leyes secundarias en materia de Telecomunicaciones propuestas por Enrique Peña Nieto, en la que se pretende callar lo que se publica en internet bajo la excusa de salvaguardar la “seguridad nacional”, decenas de organizaciones civiles, ciudadanos y sindicatos, llevaron a cabo la manifestación #NoMásPoderAlPoder; la cual fue convocada a través de las redes sociales.
La cita se concentró, frente a las instalaciones de Televisa Chapultepec a las 18:00 horas; lugar donde un año antes, el movimiento #YoSoy132 le reclamó a la televisora su intromisión e incidencia en el proceso electoral del 2012, proceso mediante el cual llegó al poder Enrique Peña Nieto.
La mayoría de los asistentes, jóvenes con pancartas repudiando la “censura” y el “espionaje generalizado”, comenzaron a marchar veinte minutos después, primero por avenida Chapultepec, luego por Balderas, hasta culminar, en dirección poniente, hacia el Senado de la República. En el camino, la mayoría exhortaron a la sociedad civil a conocer la legislación y sus mirar sus filosas aristas. Otros más, invitaron a la reflexión desde la cultura del espectáculo.
Ese fue el caso de Edgar Hernández, estudiante de la UNAM, quien se preguntó por el activismo de algunos personajes de la farándula: “¿Dónde está Paulina Rubio? Hace algunos meses, andaba muy activista y revoltosa con el #PrayForVenezuela. Pero cuando se trata de México, nada”, cuestionó.
Por su parte, Sofia de Robina, quien un año antes salió a las calles para demandar la “democratización de los medios”, ahora lo hizo, para que no le censuren el internet: “es la puerta de entrada para que muchos jóvenes de nuestra generación se organicen, se informen, cuestionen y propongan los cambios que necesita este país. Así lo hemos hecho y creo que podemos hacer más cosas aún.”
“La propuesta que ahorita está impulsando Enrique Peña nieto, no sólo es una regresión histórica a los tiempos del viejo priismo, es también la forma en la que la vigilancia total, afectará nuestra vida cotidiana, nuestras comunicaciones, nuestra forma de ser y de comportarnos”, afirmó, quien un mes antes, denunció la censura del proyecto donde participa: la página 1DMx.org que fue eliminada por órdenes del gobierno mexicano y estadounidense.
Algunos de ellos con el rostro pintado, como si se tratase de “indios digitales”, aullando y celebrando la vuelta a las calles para anunciar “zapata vive la lucha sigue”; también recordaron el papel que ha jugado el presidente de la Comisión de Telecomunicaciones en el senado, Javier Alarcón Lozano; personaje que ahora tiene el poder de decidir, qué queda y qué es rechazado en la iniciativa peñista.
Mientras el contingente avanzaba, la vanguardia encabezada por jóvenes del #YoSoy132 y activistas de diversos grupos, cantaron consignas como “No más poder al poder” o “internet libre y para todos”; después, prosiguieron sobre la avenida Balderas en donde nuevamente marcaron su paso con pintas que aludían a lo que fue llamado la “primavera mexicana”.
Los negocios y automovilistas que pasaban por el lugar observaron cómo la multitud transitaba con una sola voz: no a la censura de internet, mientras que, resguardados por la policía de tránsito de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSPDF), avanzaron con firmeza a Paseo de la Reforma.
Bombardeo de papel
El cenit de la movilización se desarrolló justo en la esquina del Senado de la República y Avenida Insurgentes.
En este punto, una voz en amplificada a través de un megáfono, advirtió la acción a seguir:
‒Compañeros, no podemos permitir que no quiten el internet, porque lo que nos quieren quitar es nuestra voz. Si nos dejamos, mañana lo que nos querrán quitar es nuestro pensamiento, nuestras palabras y nuestros sentimientos. Hoy venimos aquí, frente a esta camarilla de ladrones, a decirles que no necesitamos que espíen nuestras conversaciones y censuren lo que la gente debe saber; deben metérselo en la cabeza: no son nuestra mamá para que nos cuiden y nos vigilen todo el tiempo.
Llovieron aplausos.
“A la acción represiva, una acción simbólica”, le secundo un joven del colectivo #SomosMasde131.
En ese momento tiras de papel se regaron por el suelo. Decenas de colores y un aroma aceitoso, se diseminaron por el ambiente e impregnaron de risas, chascarrillos hechos consigna. Así culminaba la marcha: cada uno de los asistentes, podía poner un mensaje y hacerlo avión de papel. Luego, anunciando lo que la clase política mexicana debería de saber, los aventaron por las rejas que cubren el recinto.
Adentro y a esa hora, los senadores de la república ajustaban las cuentas para aplazar la reforma.
“Hay un hecho importantísimo en todo este asunto, no sólo se deja a los usuarios de internet en una situación muy vulnerable. Las radios comunitarias, públicas o indígenas, también serán excluidas en esta reforma que sólo se ha centrado en las ‘empresas preponderantes’. Todo bajo la excusa de la ‘competencia’: Televisa, Tv Azteca y Telcel”, alertó, la joven Eréndira Derbéz.
Más Gritos, brincos, risas, bailes, mentadas de madre y volantes volaron sobre el lugar: “Esta es la primera marcha, única y exclusivamente para defender el internet. Me da mucho gusto que sea la juventud quien lo haga; pero también es un asunto que finalmente nos concierne a toda la ciudadanía en general: la defensa de la libertad de expresión”, manifestó el activista de derechos humanos, Jesús Robles Maloof.
Bajo esta atmosfera cálida, uno a uno de los cientos de asistentes, dejaron huella de su paso a las afueras de la Cámara Alta. Poco más de una hora después, el lugar se encontró vacío. Aunque aún retumbaba el ruido de una jarana lejana. En el ruido llegaron, con el ruido se fueron.

