(Quito, Ecuador, a 18 de abril, 2014).- “La crisis estructural de sobreproducción y el agotamiento de la financiarización y la globalización en el Norte: los riesgos para el sur”, fue la ponencia que dictó el pasado miércoles el economista Pedro Páez, superintentende de Control del Poder de Mercado en la República de Ecuador, en el Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana.
Para el economista, la crisis originada por medidas neoliberales fundamentalmente por países europeos y Estados Unidos durante la última década, plantean “un proceso de exacerbación arcaica en los recursos de explotación como la contención de salarios”.
“Este no es un problema ideológico, el problema es si podemos que la vida de 7 mil millones de seres humanos dependa de las contradicciones del capitalismo”.
En el anterior régimen de acumulación llamado Keynesiano-Fordista, recordó el funcionario, “se trata de el hecho que marca los años dorados del capitalismo con las mayores ganancias, las mayores incrementos del PIB […] donde la mano de obra no es solo un elemento a abatir, sino que puede ser una salida al éxito productivo, hay una coevulución de los salarios con el consumo”.
A decir del economista se trata de una constante explotación, “los capitalistas pueden tomar vacaciones, el capital no”, del mismo modo señaló las vías por las cuales América Latina ha buscado sortear la crisis.
“Ante una encrucijada tan compleja, la Nueva Arquitectura Financiera es una pequeña parte de una propuesta integral desde el sur fue la propuesta realizada por Ecuador en UNASUR en 2007. Propuesta que busca la convergencia hacia un “nuevo Breton Woods” y que fue signada por 192 plenipotenciarios”, indicó.
Para Páez, esta iniciativa busca la protección global de las finanzas ligadas a la producción, no a las especulativas, se busca renegociar el espacio político homologado en la Organización Mundial del Comercio, arreglos monetarios regionales, la efectiva regulación financiera, la prohibición universal del “naked short selling” – transacciones virtuales- entre otras medidas “que apunten estratégicamente a las necesidades específicas de nuestros pueblos”.
Algunos de los instrumentos que buscan reorganizar la estructura financiera regional, se encuentra una nueva banca de desarrollo, sistemas de compensación de pagos entre las naciones suramericanas. “Lo fundamental no es el nombre si no la lógica de un nuevo tipo de banca para el desarrollo, deben ser los organismos democráticamente representativos los que definan el nuevo proyecto continental”, mencionó.
El economista Pedro Páez destacó la búsqueda del “apalancamiento con recursos locales incluyendo monedas nacionales y regionales, de sistemas soberanos de crédito, nuevos parámetros epistemológicos y axiológicos, internalización de externalidades en indicadores, código de ética, entre otros mecanismos”.
“Se requiere una banca para un nuevo tipo de desarrollo, el tema del Sumak Kawsay [Buen Vivir] que incluye la soberanía continental que nazca, crezca y se desarrolle sobre la base del crecimiento nacional pero también de las soberanías populares”.
Para el caso de Ecuador, mencionó, una nueva arquitectura estructural también se ejerce y se refleja en temas de soberanía alimentaria, soberanía en salud, soberanía energética, soberanía en la producción de conocimientos, soberanía en recursos naturales, se trata a decir de éste, de la soberanía continental.
Dentro de los mecanismos concretos articuladores a nivel regional, el economista destacó el Fondo del Sur, descrita por éste como una alternativa al FMI que permita una gestión soberana de la liquidez. “Este Fondo creado por naciones sudamericanas busca también una nueva matriz multilateral de créditos recíprocos, la necesidad de establecer redes para lograr la facilidad de emergencia para Balanza de Pagos”.
Páez mencionó durante su ponencia que actualmente el problema de la crisis del sistema productivo se trata de una oligarquía dentro del empresariado que está violando de manera sistemática e irrefrenable las leyes que ellos impusieron hace diez o quince años.
“No estamos hablando de que el gran capital está violando las leyes que impusieron las masas trabajadores o una revolución socialista, estamos hablando de los tipos de cambio, de hipotecas, es la violación de las leyes que impusieron los mismos bancos de Wall Street que ahora están violando lo que impusieron”, mencionó.
Por último, Pedro Páez concluyó que los mecanismos en el cambio estructural a nivel mundial debe insistir en el cambio de paradigma, “¿cómo hacemos para acumular fuerzas, cómo hacemos para que otro tipo de balance de poder se exprese en lo cotidiano?, ese es el punto de partida, cambiar la articulación entre la economía capitalista hacia la economía popular y solidaria”.


