¿Qué hace la juventud en América Latina? ¿Desde qué trinchera buscan cambiar su entorno? A través de la visita de nuestra reportera a distintos países de América Latina, surge un especial donde las voces principales son los jóvenes y su militancia en búsqueda de un entorno digno, pero sobre todo de una nueva América Latina.
(12 de mayo, 2014).- Los presidentes en Ecuador durante dos décadas pasaron por la muerte, por su destitución, por objeto de manifestaciones populares que clamaban su salida del Palacio de Carondelet. El escenario cambió en noviembre del año 2006, cuando Rafael Correa fue electo como presidente y con él, un movimiento ciudadano que hasta hoy en día le ha respaldado, ciudadanos de todas edades, entre ellos, miles de jóvenes que rondan en las dos décadas de vida y cuyo propósito, es forjar un entorno digno, de la mano de Correa.
Nela María apenas es mayor de edad. Tiene 18 años y estudia la carrera de Leyes, es presidenta del Consejo Consultivo de Niñez y Adolescencia, así como coordinadora del Movimiento de Niñez y Adolescencia de la provincia de Manabí, de donde también es dirigente juvenil social de la Juventud Revolucionaria Alianza País, organización en ese entonces de la cual escuchó hablar a los 16 años, y como inercia, narra, decidió unirse.
“Por medio de un encuentro a nivel nacional escuché hablar sobre las Juventudes Revolucionarias de Alianza País y rápidamente me reuní con ellos. Su concepto de crear la nueva clase política ecuatoriana me motivó, para que la Revolución Ciudadana siga en marcha, debemos concientizar a las bases sobre el proceso”, señaló Nela en entrevista con REVOLUCIÓN TRESPUNTOCERO.
Para Nela, la participación política juvenil es la garantía de un cambio social y político en un país. “Los jóvenes somos innovadores, frescos, estamos atentos a todos, siempre creando nuevas ideas, utilizando lo que está a nuestro alcance para llegar a más personas. Somos revolucionarios”, menciona.
Con emoción en su rostro, la joven convencida de sí misma y del proceso denominado “Revolución Ciudadana” encabezado por Rafael Correa, narra el papel de la juventud en Ecuador.
“Somos apasionados y eso nos lleva a militar y creer en un cambio, somos inquisitivos, todo preguntamos y cuestionamos, nunca nos quedamos sin dudas, lo cual es importante porque nunca debemos ser borregos ni de nadie, ni de un pensamiento o ideología”.
El papel de la juventud en Ecuador, dice Nela María a su corta edad, es defender el proceso de transformación social mediante la formación política de la sociedad. “Es decir, despertar con nuestra energía y conocimientos frescos a la ciudadanía y hacerlos caer en cuenta de esta revolución, de este Buen Vivir”.
El Buen Vivir ecuatoriano está legislado constitucionalmente en su artículo tercero, en donde se establece que dentro de los deberes primordiales del Estado se encuentra el “planificar el desarrollo nacional, erradicar la pobreza, promover el desarrollo sustentable y la redistribución equitativa de los recursos y la riqueza para acceder al buen vivir”.
Además, entre los derechos del buen vivir que conforman el capítulo segundo constitucional, se encuentra el derecho al agua, a la alimentación, a un ambiente sano, a la comunicación, información, a la cultura, a la educación, al hábitat, a la vivienda, a la salud, al trabajo y seguridad social.
La visibilización de sectores que anteriormente habían sido marginados, han tenido como consecuencia un proceso de defensa social de la Revolución Ciudadana puestos a prueba el 30 de septiembre del 2010, también llamado 30S, cuando un intento de golpe de Estado hizo salir a la ciudadanía a defender al proyecto de Rafael Correa.
“El 30S fue el pueblo joven en su gran mayoría quienes salieron a defender a nuestro presidente y su proyecto. En Venezuela son los jóvenes del Partido Socialista Unido de Venezuela y de otras organizaciones políticas de izquierda quienes defienden la soberanía y la paz en su país. En México son los jóvenes estudiantes universitarios quienes luchan por un país más justo, soberano, seguro y equitativo, y como estos, muchos ejemplos de la defensa de los procesos revolucionarios por parte de la juventud”.
No obstante Nela es bastante joven, sus referentes en el quehacer político social pueden ser enumerados con facilidad. Se trata de Eloy Alfaro, Fidel Castro, Ernesto Guevara, Simón Bolívar, Hugo Chávez así como Manuela Sáenz y su homónima Nela Martínez, sin embargo, señala que aunque ya ha hecho historia pero aún no es histórico, sin duda Rafael Correa es un ejemplo a seguir para ella.
Por último, Nela Martínez desde la mitad del mundo, llega a la conclusión: “Creo fervientemente que somos nosotros como jóvenes, actores importantes en la actual y futura América Latina”.






