Por Angie López
El portal de noticias internacional Pressenza, con información de Agencia Boliviana de Informaciones (ABI), publicó que el gobierno de Evo Morales recaudo 24 por ciento más impuestos que el año previo. De acuerdo con Roberto Ugarte, presidente del Servicio de Impuestos Nacionales (SIN), 2012 cerró con 37,459.5 millones de bolivianos por concepto de recaudaciones. Este monto es 24 por ciento más de lo percibido en 2011, donde la cifra recaudada fue de 30,201.2 millones de bolivianos.
Para Bolivia, esto marca un parteaguas para la administración tributaria, pues permite prever un panorama más eficiente en las futuras gestiones. La economía boliviana, de acuerdo con Roberto Ugarte, tiene un buen desempeño, el padrón de contribuyentes se ha incrementado, la administración tributaria se ha hecho más eficiente, se ha generado conciencia tributaria, se introdujeron nuevas herramientas tecnológicas y capacitación del personal.
La fiscalización tiene el apoyo de la mayoría de la población, ya que ahora cuentan con una línea gratuita del SIN para denunciar empresas que no emitan facturas.
El funcionario indicó que los pagos por el Impuesto a las Utilidades de las Empresas (IUE) y el Impuesto al Valor Agregado (IVA) fueron los principales apoyos que permitieron los logros alcanzados por el gobierno boliviano el año pasado. Ambos constituyen el 44 por ciento de las recaudaciones totales y crecieron en 23 y 28 por ciento respectivamente, con respecto al año anterior. Se prevé que el crecimiento económico de Bolivia en 2013 será superior al resto de los países de la región.
Ugarte señaló que otro factor importante del resultado positivo de la gestión 2012, además de los pagos del IVA de los sectores más dinámicos como el comercio, transporte, comunicaciones e industrial, fueron las utilidades obtenidas por las mineras y las petroleras.
Sin embargo, el crecimiento de la demanda interna el Tesoro General de la Nación (TGN), que depende del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, ya no está sometida al incremento o disminución del aporte tributario del sector petrolero (Impuesto Directo de los Hidrocarburos-IDH y patentes), que ahora representa menos del 13% de los ingresos del TGN.
Lo anterior demuestra que los procedimientos fiscales en Bolivia, distintos a los planteados por el Fondo Monetario Internacional (FMI), no resultaron tan “trágicos” como se estuvo planteando. El Gobierno puso en marcha desde 2006 prácticas destinadas a activar el mercado interno a través de la redistribución del excedente económico estatal mediante el uso de bonos sociales, tarifas solidarias de electricidad y gas natural. Con estas medidas, creció la demanda interna y el SIN mejoró la fiscalización del pago de impuestos.
El gobierno boliviano destina las recaudaciones fiscales “al pago de los salarios de los servidores públicos, la construcción de infraestructura vial, de salud, educativa, deportiva y a cubrir otras necesidades que benefician a todos los bolivianos”, según información oficial.
El ministro de Economía y Finanzas Publicas, Luis Arce Catacora, consideró que el crecimiento de las recaudaciones fiscales es una señal de que “felizmente la crisis no ha afectado al país. Aunque, por supuesto, hay que estar muy alerta de lo que pueda ocurrir y tomar las medidas oportunamente”, refiriéndose a la crisis que afecta al mundo entero, principalmente a Europa, pero también a otros países sudamericanos. Que se incrementen las recaudaciones fiscales es un signo de que la economía no se desacelera, sino que crece.


