(18 de julio, 2014).- Las leyes secundarias de la reforma energética fueron modificadas por los senadores del Partido Acción Nacional (PAN), con la intención de proteger sus propios negocios involucrados en la industria de transporte marítimo y terrestre, pues a decir de la senadora perredista Dolores Padierna, varios de estos legisladores encargados del cambio, resultan ‘cercanos’ a quienes desempeñan como contratistas de Petróleos Mexicanos (Pemex).
La modificación realizada por los panistas impide que las empresas extranjeras puedan contar con el 100 por ciento de las inversiones en este ámbito, como había planteado en un principio la iniciativa original de Enrique Peña Nieto.
Según explicó Padierna, esto fue lo único que se cambió en el dictamen de la Ley de Inversión Extranjera, debido a dichos intereses involucrados, por lo que la apertura al capital externo se redujo a 49 por ciento.
De igual forma, la legisladora relató que fue en la década de los 80 cuando se dio inicio a la privatización gradual de Pemex, al ir desmantelando su flota petrolera para entregársela a las empresas contratistas. El caso más sonado evidentemente es el de Oceanografía.
La empresa de Amado Yáñez Osuna adquiriría preferencia tras los gobiernos de Vicente Fox Quesada y Felipe Calderón Hinojosa, sobre todo porque, casualmente, Oceanografía ha sido vinculada “con el grupo Mouriño de Campeche, y se conecta con los hijos de Marta Sahagún”, a decir de la perredista.
Otros panistas involucrados son Jorge Nordhausen, el otrora presidente de la Comisión de Energía durante el periodo foxista y diputado en el sexenio de Calderón; y Juan Bueno Torio, quien fuera Director General de Pemex Refinación entre 2003 y 2006.
Otra empresa identificada por Padierna, que cuenta con lazos en la transportación marítima y plataformas, es Cotemar, de Monterrey, Nuevo León; la cual pertenece a familias vinculadas con Fernando Canales Clariond, exmandatario de la entidad, también por el PAN.


