(29 de julio, 2014).- Una nueva versión de la muerte del afamado narcotraficante colombiano, Pablo Escobar Gaviria, ha comenzado a circular con la publicación del libro “Así matamos al patrón | La cacería de Pablo Escobar”, donde el autor, el también narcotraficante y paramilitar, Diego Murillo, alias ‘Don Berna’, narra el asesinato a cargo de su hermano conocido como “Semilla”.
Sin embargo, esta no es la primera ocasión en que se difunde una descripción distintita a la oficial, sobre la muerte del “Patrono del Mal”. En 2011, el paramilitar José Antonio Hernández Villamizar, apodado “Jhon” aseveró, según fuentes extraoficiales haber disparado la bala que acabo con la vida del capo sudamericano.
El paramilitar, que fundó el grupo de “Los Pepes” –perseguidos por Escobar- narró en aquel entonces que un comando formado por la Drug Enforcement Administration (DEA) de Estados Unidos, la Dirección de Investigación Criminal e INTERPOL (Dijin) y su grupo, interceptó las comunicaciones del narco, lo ubicó y posteriormente acabaron con su vida.
Los familiares de Escobar, igualmente cuentan un relato diferente al de las autoridades, luego de que en 2006 los restos del capo cafetero fueron exhumados para tomar una muestra de ADN. Luego de los exámenes, su sobrino Nicolás Escobar Urquijo arguyó que el hueco de bala en el cráneo del cadáver se debía a que su tío se había suicidado.
Dicha versión fue secundada por María Victoria Henao Vallejo, viuda de Escobar y su hijo Juan Pablo Escobar, quien en 2012 durante una entrevista señaló el suicidio como el hecho más viable.
Para enero de 2014, un presunto integrante de las fuerzas especiales Navy SEAL de Estados Unidos, llamado A. J. Dicken afirmó ser el asesino del “Patrón”, así como de Osama Bin Laden, no obstante, su versión se derrumbó luego de que se conociere que en realidad nunca formó parte del cuerpo élite norteamericano.
Todas las versiones mencionadas, contradicen la oficial, la cual menciona que supuestamente integrantes del Bloque de Búsqueda de la Policía, donde participaba “Don Berna”, fueron quienes acabaron con la vida del célebre delincuente, y adjudica particularmente al coronel Hugo Heliodoro Aguilar Naranjo haber disparado el proyectil que se incrustó por la espalda y dio en el corazón del capo.


