Luis Alberto de Meneses Weyll, quien fue el encargado de negociar los sobornos millonarios de Odebrecht en México, y quien huyó del país cuando ya estaba abierta la investigación de la PGR en su contra y se refugió en Brasil, donde se acogió a los beneficios de la justicia brasileña como colaborador o delator, tiene bajo resguardo su testimonio.
Ya que, para poder acceder a sus declaraciones la PGR tendrá que llegar a un acuerdo de inmunidad con él y con la propia empresa. Es decir, aunque confiese los sobornos, no podrá ser juzgado en nuestro país.
“No puede ser juzgado doble vez, y eso lo tendrán que aceptar las autoridades de México si quieren que Brasil les comparta los documentos de Odebrecht y la confesión de Weyll”, explicó el fiscal brasileño Orlando Martello, integrante del equipo Lava Jato, en entrevista exclusiva con Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI).
Weyll fue director o superintendente de Odebrecht en México entre 2010 y 2017; durante el tiempo que estuvo en el cargo obtuvo contratos o ampliaciones por unos 2 mil 500 millones de dólares, principalmente en Pemex, también gestionó una concesión del servicio de agua en Veracruz y el suministro de gas a precio preferencial para la planta Etileno XXI, en aquel mismo estado, que representa un negocio por otros 2 mil 500 millones de dólares.
Fue en marzo pasado que, el exdirector de Odebrecht en México dejó el país, en medio del escándalo de corrupción, y cuando la PGR tenía menos de dos meses de haber iniciado la investigación de los sobornos de la constructora brasileña.


