A Humberto, niño indígena de 13 años, le dispararon a corta distancia y por la espalda, el proyectil le atravesó el cráneo; crimen no existió para Velasco

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(01 de marzo, 2018. Revolución TRESPUNTOCERO).- A Humberto Morales Sántiz, niño indígena de 13 años, quien lo ejecutó le disparó por la espalda y justo en el cráneo, versa el resultado final de la necropsia realizada por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), de acuerdo a la información proporcionada a Revolución TRESPUNTOCERO.

Este 28 de febrero se cumplió un año del homicidio calificado de Humberto. El niño vivía en el municipio El Carrizal, una de las zonas indígenas chiapanecas mayormente hostigadas por grupos paramilitares de acuerdo a las denuncias de la población.

Aquel día pasadas las 14 horas, Humberto se dirigía en dirección a las tierras de labranza para después caminar por los alrededores a fin de abastecerse de leña, que es el combustible para uso doméstico en la preparación de sus alimentos.

Sin embargo, después de algunas horas de retraso, los padres del adolescente salieron en su búsqueda aproximadamente a las 17 horas, acompañados de uno de los miembros del Frente Nacional de Lucha por el Socialismo (FNLS), al cual pertenece la familia.

Como lo informó Revolución TRESPUNTOCERO, fue aproximadamente a las 20 horas, después de una búsqueda colectiva cuando encontraron al menor sin vida a un costado de la leña con un impacto de bala en la cabeza.

En aquel momento la comunidad señaló que “la ejecución del artero crimen se realizó mediante el mando único, ubicado en el campamento policíaco-militar y paramilitar que ha hostigado e intentado masacrar a los compañeros”.

Cabe resaltar que, el FNLS ha denunciado en varias ocasiones el hostigamiento policíaco-militar contra las comunidades organizadas que pertenecen a dicha organización social, con presencia a nivel nacional, puntualmente en Chiapas en la región de Ocosingo y Altamirano.

De inmediato, los padres de la víctima solicitaron al Fiscal Alaín de Jesús Martínez Núñez, de la Fiscalía Especializada de Justicia Indígena, Unidad Integral de Investigación y Justicia Restaurativa, Ocosingo, que visitara la comunidad, éste aceptó de manera verbal; sin embargo, después dijo que no iría.

Por lo que dicha decisión obligó a que la comunidad trasladara el cuerpo del niño sin vida a la carretera de Rio Florido y la bloquearan en demanda de que se presentará el Fiscal. Finalmente el Fiscal se presentó hasta el día 2 de marzo entre las 10 y 11 am, “es decir, casi 36 horas después que la comunidad encontrara al niño sin vida y la familia avisara al Fiscal de los hechos”.

Los denunciantes señalan que “el crimen de Humberto queda claramente comprobado que fue una ejecución extrajudicial, porque la forma en la que le fue arrebatada la vida demuestra la saña y violencia con la que actuó el grupo paramilitar ‘los petules’, verdad que es reforzada con las conclusiones científicas a las que llegó el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), mismas que obran en la carpeta de investigación”.

De acuerdo a lo informado a Revolución TRESPUNTOCERO, el peritaje del EAAF arroja conclusiones que ayudan a definir cómo sucedieron los hechos, los cuales, señalan no dejan lugar a dudas de la trayectoria del proyectil que privó de la vida a Humberto.

“El proyectil atravesó el cráneo y el dictamen de criminalística afirma que el disparo fue a muy corta distancia y por la espalda, esto indica que fue un artero crimen ejecutado a quemarropa”.

De acuerdo con las conclusiones del EAAF, “el autor material de este crimen accionó su arma a bocajarro”, es decir, al contacto con la cabeza, por lo que la muerte fue violenta. “Con esto se reafirma lo que hemos dicho de manera reiterada de la causa de muerte de nuestro compañero: fue ejecutado extrajudicialmente”, señalan los miembros de la organización.

El abogado defensor, Daniel Martínez conversó con Revolución TRESPUNTOCERO y explicó que el fue acreditado para llevar el caso el 8 de marzo de 2017, es así como ocho días después al revisar la carpeta se dio cuenta que solamente había una sola diligencia.

“Lo comenté a los familiares y comencé a darle un seguimiento aún más cercana pero la investigación no caminaba, no integraron periciales de nada. Se optó por pedir apoyo a organizaciones como el Comité Cerezo México y se presionó para darle avance al caso y que se realizara una necropsia de forma independiente.

Ellos realizaron su trabajo los días 27,28 y 29 de junio del año pasado, el cual consistió en criminalística, fotografía forense, la necropsia y un estudio de antropología. Todo aquello fue integrado en un informe que se entregó hace dos días al fiscal investigador”.

Al momento de la entrega se le preguntó al Fiscal Alaín de Jesús Martínez Núñez, qué datos tenía y cuáles eran los avances a un año del crimen, también pidieron que se les explicara qué líneas de investigación había elaborado. “Respondió tajantemente que ninguna”, declara el abogado.

Por lo que se le cuestionó, “no es posible que a un año del homicidio que tengas nada, se le dijo y él respondió: ‘es que ustedes no me han proporcionado nombres para entrevistarlos e investigarlos’, es decir que la familia y los que damos acompañamiento no hemos hecho su trabajo y por eso no hay avances, prácticamente”, señala el abogado.

Ahora el Fiscal ya tiene en su poder las conclusiones a las que llegó el EAAF por lo que Martínez espera use el documento de manera adecuada para darle curso a la investigación. “Ahí vienen elementos muy precisos, como lo es la trayectoria del proyectil y otros datos, por lo que ahora sí debe de elaborar sus líneas de investigación”.

Además, explica que si ya se sabe que el disparo fue por detrás del niño y a muy corta distancia, significa que es un homicidio con todas las agravantes. “Hasta el momento jurídicamente no hay indiciados, ni sospechosos. La organización sí lo menciona porque mantiene un contexto más amplio de análisis pero no se ha logrado movilización en las investigaciones”.

Sobre la lentitud del caso y hasta estancamiento, Daniel Martínez reflexiona que no se conoce si es por omisión o por otra situación pero la Fiscalía “no hace ni lo que debe de hacer. Porque existe un protocolo de investigación para homicidios, es federal, pero es supletorio para las entidades federativas y no puede desconocerlo la Fiscalía del Estado de Chiapas, pero ni siquiera eso han cumplimentado”.

Lo anterior lo ejemplifica con el hecho que en la zona del crimen, el día 1 de marzo, es decir al otro día del homicidio, la policía especializada que llegó e investigó encontró un casquillo de un cartucho percutido. “En la carpeta está el informe que lo localizaron y lo embalaron con cadena de custodia y lo enviaron quien sabe a dónde.

Hasta ahí se pierde el destino de ese indicio. Lo que se espera de un procedimiento jurídico bien realizado es el dictamen de balística correspondiente lo cual no se encuentra en la carpeta. De esa manera es como están tratando este caso las autoridades de procuración de justicia de aquí de Chiapas”.

Desde el ocho de marzo del año pasado, el abogado ha estado exigiendo al Fiscal se responda qué pasó con el cartucho pero nada se ha sabido. “Lo inmediato era el examen de balística y es el día que no han podido integrarlo a la investigación”.

Cabe señalar que el EAFF solamente logró determinar dicho disparo en la cabeza de Humberto, dadas las circunstancias en las que se encontraba su cuerpo. Ya que habían pasado cuatro meses de su funeral y entierro. “Se asentó en el informe que el hecho de no encontrar otros daños en el cuerpo no significa que no los haya tenido. Producto del estado de momificación. Lo tenían en una cripta donde le llegaba el sol directamente”, lo cual afectó para que algunos detalles de la muerte no se identificaran del todo. Lo cual no hubiera tenido que ser así, de haber este mismo proceso las autoridades en tiempo y forma.

Ante los hechos, el abogado, cuenta desde su experiencia personal que “las leyes que nos rigen como mexicanos están bien hechas, pero en estos casos se han dejado de cumplir todas las que nos pueden defender como personas, pero en este caso es peor porque se trata de un niño. Es frustrante encontrarse con este tipo de actuaciones por parte de las autoridades”.

Sobre el alcance de justicia señala que sería muy difícil que se concrete a corto plazo. “Si se ve algún tipo de resultado pasará mucho tiempo y quizás no sea un resultado satisfactorio, va a ser una respuesta quizás más a conveniencia del propio gobierno”.

Lo anterior se suma a que asegura que “para el estado de Chiapas no existe este homicidio. El gobernador Velasco Coello jamás se ha pronunciado de ninguna manera sobre el crimen”.

Los miembros de la organización señalan que, “la carpeta de investigación del caso de Humberto no sólo muestra nulos avances en la investigación, sino que mediante éste se maquila una maniobra leguleya para incriminar a nuestros compañeros del ejido “El Carrizal” y al FNLS.

Es del sentido común que, si una investigación tiene la pretensión de ser imparcial, al ofendido se le da el trato de víctima y no de victimario, por esta razón, llama particularmente la atención que a Humberto se le practiquen pruebas que conducen a su revictimización y a los principales indiciados se omitan de toda investigación y se paseen en completa impunidad”.

Señalan también que, “es inadmisible e insultante a la inteligencia humana, que en todo este tiempo no existan líneas de investigación, ni dictamen del peritaje de la necropsia por parte de las autoridades, así como la ausencia del dictamen de las periciales en balística y lo que si hay, son una serie de contradicciones en los dichos de las autoridades investigadoras que prueban cómo la impunidad se manifiesta como política de gobierno.

La ejecución extrajudicial de Humberto está marcada con un sesgo particular del odio de clase burguesa objetivada en el grupo paramilitar, donde el objetivo no era sólo arrebatarle la vida, sino hacer extensivo los efectos del terrorismo de Estado a sus familiares, la comunidad y la organización, sin embargo, el hecho no derrumba los ánimos, no amaina la combatividad, por el contrario, aviva la dignidad para no permitir que este caso permanezca impune”.

Además, responsabilizan de toda agresión física y psicológica contra todo integrante del Frente Nacional de Lucha por el Socialismo a Enrique Peña Nieto y a Manuel Velasco Coello gobernador de Chiapas.

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