(28 de diciembre, 2013).- El término de la huelga de hambre de Mario González García, detenido el pasado 2 de octubre, no fue suficiente para la mejora en su salud. La falta de atención en el Sistema Penitenciario del Distrito Federal impide la estabilización de su salud al no existir la dieta adecuada, según el diagnóstico de Avelina Landa, la nutrióloga que asesoró a la familia en valoraciones externas del joven preso.
Recluído en la torre médica del Centro Femenil de Readaptación Social de Tepepan –a pesar de que González declarara que su voluntad era no ser trasladado-, el joven presenta pancreatitis y su aumento de peso no se ha visto reflejado en la mejoría de su salud, el cual, según la nutrióloga, es de mal nutrición severa junto con un estado de estrés metabólico muy importante, lo cual puede poner en peligro de presentar complicaciones difíciles de corregir en un futuro.
“Para evitar complicaciones debe haber una buena progresión con la dieta”, señaló Landa, la cual parece ser inexistente por parte de las autoridades del Centro de Readaptación.
Acusado de ataques a la paz pública, el joven se mantiene en reclusión a pesar de que el delito no es considerado grave, sin embargo esa fue la determinación del juez 19 de lo penal.
La huelga de hambre de Mario fue interrumpida días atrás por la fuerza luego de que los médicos del Reclusorio Norte introdujeran alimentos por la fuerza.
La detención de Mario González es una de las más de 100 que se han registrado en manifestaciones desde el primero de diciembre del 2012, cuando a las afueras del Congreso de la Unión, en San Lázaro, se registraron confrontaciones que dejaron un herido que sigue en coma (http://
En el caso de las protestas realizadas el día 2 de octubre, bastaron cinco días para que tres jueces penales dictaran auto de formal prisión contra 11 de los detenidos, acusados de ataque a la paz pública, delito que tras las protestas del primero de diciembre del 2012 fuera modificado por la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, lo cual permitió liberar bajo fianza a los presos; sin embargo, meses después volvió a modificarse impidiendo que los jóvenes detenidos el 2 de octubre pudieran salir bajo las mismas circunstancias.


