(23 de noviembre, 2014).- Todo inició hace un año como parte de una protesta estudiantil en el este de Ucrania, en Kiev, con el fin de forzar al presidente, Viktor Yanukovich, y al ministro, Mikola Azarov, a firmar un tratado de asociación con la Unión Europea.
El desenlace lo han dado a conocer en los últimos meses los medios de comunicación: estalló un enfrentamiento en la región oriental de Donbas. Ese efecto en los opositores generó que el mandatario de Rusia, Vladimir Putin, llevara a poner en marcha un plan para la anexión a Crimea.
De acuerdo con un artículo del periodista Andrey Kurkov y publicado en la BBC, la sociedad ya “estaba harta de protestar pacíficamente en 2013”, debido a que se dieron cuenta que Yanukovich se “aferraría al poder hasta el final”.
“En ese momento, pocos tenían en consideración de dónde venía este odio que llevó a cientos de miles a salir de su apatía política habitual y enfrentar a los letales fran
Sin embargo, precisa: “hoy, estoy seguro de que el odio surgió mucho antes de las protestas estudiantiles”.
Y es que esta animadversión que ha dado como resultado enfrentamientos armados con bajas de ambos lados, inició, según el medio británico, en 2010 cuando Yanukovich arribó a la presidencia por primera vez.
“Entonces fue cuando decidió tomar todo el país bajo su control, reemplazando los niveles superiores e intermedios de las autoridades del estado con representantes de la región de Donbas, apartando a la elite originaria”, apunta Kurkov. Y no es la única razón, también se debe a los altos índices de corrupción y violaciones a los derechos humanos en esa nación.
“No está claro cómo el actual capítulo de la historia de Ucrania terminará. Sigo optimista pese al dolor que siento acordándome de los que murieron en la batalla por una nueva Ucrania y los que todavía mueren y arriesgan su vida en el frente de Donbas”,
Finaliza “Creo que Ucrania podrá soportar todo y mantendrá su independencia, y que los ucranianos se mantendrán en su deseo de vivir en un estado civilizado limpio de una elite política y un poder judicial corruptos”.


