El próximo 1 de octubre Silvano Aureoles dejará la gubernatura de Michoacán; sin embargo, el político parece no planear irse sin asestar un último golpe a los michoacanos. Esto debido a que, según ha trascendido, el gobernador planea vender inmuebles que pertenecen al pueblo.
Misael García Vázquez, miembro fundador de Morena, explicó que junto a algunos diputados, Aureoles pretende realizar una “última estafa maestra desincorporando importantes inmuebles del estado con el argumento de que el estado necesita venderlos para recaudar más recursos, sin embargo, los precios y el proceso que quiere que se apruebe se presta para que de nueva cuenta sus amigos y allegados de hagan con ellos”.
Y es que, según se reporta, 22 diputados pertenecientes a las bancadas del PAN, PRI, PRD y PVEM, estarían atendiendo a las demandas de Silvano Aureoles para aprobar la venta de 10 inmuebles a un precio total de 638 millones de pesos, cantidad que de acuerdo con García Vázquez, está por debajo de lo que realmente valen.
En un primer momento, la venta de estos terrenos se justificó con el argumento de recabar fondos para pagar a los maestros del estado los sueldos atrasados; sin embargo, es de mencionarse que en días recientes Alfredo Ramírez Bedolla —gobernador electo— y Adán Augusto —secretario de Gobernación— llegaron a un trato para que el gobierno destine recursos extraordinarios para atender este problema, por lo que ahora no existe una razón clara.
Cabe señalar que las propiedades que el actual gobernador planea vender son la Antigua Feria, el antiguo Cereso, las oficinas de la Junta de Caminos, un helipuerto y la antigua plaza Rebullones, entre otros.


