(27 de octubre, 2015. Revolución TRESPUNTOCERO).- A pesar de que en el año 2000, México se comprometió -a través de la firma de los Objetivos de Desarrollo del Milenio- con la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a reducir el índice de muertes maternas a 22 decesos por cada cien mil menores nacidos vivos, lejos está de cumplir con dicho compromiso, pues actualmente la cifra asciende a 38.2 muertes por cada cien mil nacimientos.
Aunado a esto, el 65% de las muertes maternas se concentra en 10 entidades de nuestro país y por si fuera poco, la lista la encabezan entidades con un alto índice de población indígena: Guerrero, Oaxaca y Chiapas; siendo las mujeres originarias, más propensas a tener dificultades en el parto por el casi nulo acceso a servicios públicos y de salud.
De acuerdo al Observatorio de Mortalidad Materna en México (OMM), para 2013 se había tenido un avance de 56.9 % en la disminución de la razón de muerte materna respecto a 1990; sin embargo, se esperaba un decremento de 75% para este año, lo que no se logró.
El gobierno federal encabezado por Peña Nieto ha declarado que espera que para 2018 se logre una razón de mortalidad de 30, lo que se traduce en el abandono de la intención de cumplir con el objetivo del milenio.
Sumado a esto, el OMM precisó que las defunciones maternas tardías; es decir, aquellas que no son consideradas en la estimación, han adquirido mayor relevancia en los últimos años por el incremento exponencial que se ha podido documentar, al incrementarse en 35% de 2012 a 2013.
Curiosamente, del año 2000 a 2013, en cuatro entidades de la República no solo no disminuyó el porcentaje de muertes maternas sino que aumento; por ejemplo: Aguascalientes pasó de 23 a 25.7; Campeche, de 62.5 a 65.4; Tamaulipas de 34.3 a 41.7; Quintana Roo de 33.8 a 46.2 y el caso más alarmante es el de Coahuila, al pasar de 12.4 a 27; es decir, los casos de muertes maternas se dispararon en 117.5%.
Además, entre 2012 y 2013, en 12 estados aumentó la razón de muertes maternas: Baja California Norte, Baja California Sur, Campeche, Distrito Federal, Chihuahua, Guanajuato, Morelos, Sonora, Tamaulipas, Yucatán, Zacatecas y Querétaro, siendo este último el caso más preocupante, al pasar de 19.8 casos a 35 en tan solo un año.
De acuerdo a la Dirección General de Epidemiología (DGE) de la Secretaría de Salud, entre las principales causas de muerte materna destaca la hemorragia obstétrica, en 22.7% de los casos; enfermedad hipertensiva, edema y proteinuria en el embarazo, el parto y el puerperio, en 21.3% y 7.8% de los decesos se deben a un aborto.
Embarazo adolescente, otro problema
Además de la muerte maternal, los embarazos en adolescentes significan otra arista de la grave crisis de atención en la salud de las mexicanas y evidencia, además, las limitaciones del sistema de salud mexicano.
La diputada federal Maricela Contreras propuso que la Comisión de Salud en la Cámara de Diputados cite a una reunión de trabajo a la secretaria de Salud del gobierno federal, Mercedes Juan, para que explique ambas problemáticas y se analice la implementación de las actuales políticas públicas en la materia, que parecen ser insuficientes ante el preocupante escenario.
De acuerdo al Fondo de Naciones Unidas para la Infancia, tan solo en 2005, casi medio millón de mexicanas, menores de 20 años dieron a luz; del total, 144 mil 670 fueron madres o tuvieron un primer embarazo entre los 12 y 18 años, lo que ocasionó que no concluyeran siquiera la educación básica.
El Fondo de Población de Naciones Unidas señaló que entre 2009 y 2014, el embarazo adolescente se incrementó de 69.2 partos por cada cien mil nacidos vivos, a 77 partos. La falta de orientación sobre servicios de salud sexual y reproductiva, el estigma y la falta de prevención siguen siendo algunas de las constantes en esta problemática.
La también integrante de la Comisión de Derechos Humanos en San Lázaro, urgió al gobierno federal a implementar medidas urgentes de prevención, atención y reducción de la mortalidad materna y del embarazo adolescente con en el que prevalezca un enfoque de pleno respeto y promoción de los derechos humanos y que priorice, además, acceso a los servicios de salud de calidad y la difusión de información útil a través de campañas.
A nivel global
En el Informe 2015 de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, la ONU informó que desde 1990, la tasa de mortalidad materna ha disminuido, a nivel mundial, en 45%.
En Asia meridional, este índice disminuyó en 64% entre 1990 y 2013, y en África subsahariana cayó en 49%, además, más del 71% de los nacimientos en todo el mundo fueron atendidos, en 2014, por personal de salud capacitado.
En África septentrional, la proporción de mujeres embarazadas que han recibido cuatro o más visitas prenatales se incrementó de 50 a 89% entre 1990 y 2014 y el uso de anticonceptivos entre mujeres de 15 a 49 años –casadas o que viven en pareja- se incrementó de 55 a 64% a nivel mundial en los últimos 25 años.


