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Actos sexuales mecánicos

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Sexólogo Alfonso Aguirre / www.sexologoalfonsoaguirre.com

(4 de junio, 2014).- Seguramente no haré feliz a mi pareja cuando queriendo ser totalmente sincero/a con ella, le confieso que de un tiempo a la fecha solamente he estado empeñado en cumplir mis deberes maritales y tratar de hacerla feliz porque en realidad, he perdido aquel impulso que me motivaba a buscarla y desearla tiempo atrás sin que eso quiera decir que he dejado de quererla. Pocas personas y en pocas ocasiones se atreven a confesar este tipo de inadecuación sexual que las afecta porque temen que sus palabras sean mal interpretadas por la pareja y se genere un mal entendido que seguramente pondría en peligro su relación.

Ante la dificultad que representa compartir esta situación con la pareja sin perjudicar la relación, el mejor camino es que quien presente el problema, solicite una evaluación psicosexual de su problemática, y con esa información profesional pueda abrir el tema en pareja, con el propósito de que ambos puedan enfrentarlo y solucionarlo. Generalmente si existe un diagnóstico profesional sobre el problema, la pareja mostrará una disposición mucho mayor a colaborar para manejar adecuadamente la situación y no a atribuirlo equivocadamente a motivos espurios.

Este tema no solo es un asunto de la vida en pareja; los seres humanos somos capaces de realizar una serie de actos, incluidos los sexuales, de una forma mecánica guiados por la costumbre, el deber ser, los convencionalismos sociales, etc. Un acto se convierte en mecánico cuando ha perdido su conexión con las emociones, los sentimientos, el significado, la motivación e incluso el placer que lo hacía una parte importante de la vida de cada quien; el resultado es una sensación de vacío. Su repetición se vuelve fastidiosa y las más de las veces se trata de evitar.

Sin embargo, los motivos para llevar a cabo una relación sexual son múltiples; una gran mayoría de nuestras relaciones sexuales las realizamos por compromisos y conveniencias sociales que finalmente nos conducen a comportamientos mecánicos. En un medio social en el que se nos exige sobresalir a través de la lucha y la competencia, las relaciones sexuales al igual que la inteligencia, la fuerza muscular, y en general nuestras destrezas y habilidades personales se miden en función de si son útiles a las personas para demostrar poder y prestigio.

Las relaciones sexuales pueden ser un medio para escalar más rápido a posiciones laborales más elevadas; para retar, fanfarronear, y competir con los pares; para obtener venganza y provocar celos a mis ex´s, etc. y así, dejan de estar relacionadas con la vieja búsqueda de placer y satisfacción sexual. Las personas que están insertas en cierto tipo de ambientes socio-laborales aprenden a responder de una manera automática a las exigencias de este medio y en el afán de alcanzar sus expectativas materiales, no se dan cuenta de que sus actos han dejado de responder a su genuina forma de ser.

Bajo esta lógica, llega un momento en que el organismo humano no puede equilibrar adecuadamente las exigencias del medio con las necesidades sexuales de la persona se altera su desempeño sexual y se pone en riesgo el funcionamiento del sistema psicocorporal en su conjunto; en su desesperación por recuperar las funciones sexuales afectadas lo más rápidamente posible las personas hacen todo lo que sea necesario. Como si se tratase de una máquina, tratan de resetear su organismo con substancias químicas de todo tipo; entre las más utilizadas tenemos el sildenafil y otras substancias vosoactivas, cocaína, alcohol y cafeína, entre otros.

Cuando el sistema está saturado de este tipo de substancias que no terminan de resultar efectivas para recuperar los automatismos afectados, se empiezan a generar afectaciones mayores (cardíacas, mentales, depresión, paranoia, disociación mental, insomnio, dificultad para descansar, agotamiento, obesidad, etc.) Nada que, después de unos días en una casa de reposo, de un programa de desintoxicación, de unas vacaciones al extranjero, de una operación, de una psicoterapia con medicamentos a mediano y largo plazo, no se pueda curar. Sin embargo, hay que saber que tienes la capacidad de desconectar el piloto automático en cualquier momento y empezar a disfrutar la vida de una manera más auténtica, menos programada, menos mecánica. No es necesario utilizar tus destrezas y habilidades sexuales como un instrumento de competencia social, se más tu mismo/a. Te gustará más.

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