La moneda mexicana cerró julio plantándole cara a la presión internacional. El anuncio de una tregua arancelaria entre México y Estados Unidos, logrado gracias a la conversación directa entre Claudia Sheinbaum y Donald Trump, ya empezó a mover el tablero financiero: el peso mexicano se mantiene como una de las divisas más sólidas de la jornada.
Según datos de Bloomberg, este miércoles el peso arrancó la sesión con una ganancia de 0.14%, cotizando alrededor de los 18.85 pesos por dólar, con un rango diario entre los 18.78 y 18.88 por unidad. En un contexto económico marcado por la incertidumbre y las tensiones comerciales, el peso volvió a colocarse entre las monedas más estables del día.
El empuje, según analistas, tiene nombre y apellido: la llamada entre la presidenta Claudia Sheinbaum y el presidente Donald Trump, en la que se acordó postergar por 90 días la entrada en vigor de los aranceles del 30% a productos mexicanos. El nuevo plazo marca el 31 de octubre como fecha límite para avanzar hacia un acuerdo comercial de largo alcance.
El mercado reacciona con optimismo
“El peso se encuentra entre las divisas que más se aprecian en la sesión”
Señaló Grupo Monex, al explicar que el diálogo diplomático entre ambos gobiernos inyectó confianza a los mercados. El movimiento también fue interpretado como una señal clara de que México mantiene margen de maniobra en la negociación con Washington, lo que ayudó a contener presiones cambiarias.
Desde su red Truth Social, Trump confirmó el acuerdo alcanzado: los aranceles no entrarán en vigor en agosto como estaba previsto originalmente. La publicación tuvo eco inmediato en los mercados, que interpretaron la decisión como una oportunidad para evitar nuevos choques comerciales.
Dólar fuerte, pero el peso no se rinde
En paralelo, el dólar estadounidense también mostró fuerza durante la sesión, impulsado por los datos de inflación en EE.UU., que siguen marcando el paso para las decisiones de la Reserva Federal.
Aun con ese contexto, el peso mexicano resistió el embate y mantuvo su firmeza, un reflejo del momento político y económico que vive el país tras el inicio del sexenio de Sheinbaum.
La clave: estabilidad en la tormenta
El resultado del diálogo entre ambos mandatarios no solo frenó una posible crisis comercial, también permitió que la moneda nacional mantuviera su atractivo para los inversionistas internacionales.
En medio de un panorama global volátil, la moneda mexicana se niega a ceder terreno. Y aunque el camino hacia un nuevo acuerdo comercial aún está en construcción, lo cierto es que el primer paso, la postergación arancelaria, ya dejó huella en los mercados.
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