Un reportaje publicado por Proceso, señala que la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) solo ha dejado lodos tóxicos que contaminan los mantos acuíferos, una devastación de 200 cerros, uso de explosivos prohibidos y proliferación de huachicoleros que surten a los vehículos que transportan el material.
Las comunidades afectadas, denunciaron la presencia de huachicoleros y la cobardía de los funcionarios federales al no denunciar los ilícitos por considerar que el asunto no es su responsabilidad, además de la negativa de la Policía Federal para acudir a la zona.
A pesar de las evidencias que están frente a ellos, los ejecutivos del GAP que es el grupo encargado de construir al aeropuerto y los funcionarios de las procuradurías ambientales rechazaron las denuncias al señalar que son indicios, que se verificará si existen minas ilegales.
En San Agustin Actipan, municipio de San Juan Teotihuacán, se encuentran el cerro de Tetlacalo y la mina El Bosque, donde se realizó una gasolinera clandestina, operada por huachicoleros que usan vehículos con placas de Tamaulipas.
En días pasados se presentó una denuncia ante la Procuraduría General de la República, que incluía fotografías de bidones, camiones que cargan combustible en la estación clandestina en las faltas del cerro, sin embargo al acudir al lugar los elementos de la Policía Federal se negaron a acercarse para evitar un enfrentamiento.
“Nosotros no somos el gobierno. El aeropuerto es una empresa pública. Nuestro mandato es construir el aeropuerto dentro del polígono… fuera del polígono no está a nuestro alcance controlar… este es un problema de todo el país”, respondió GAP ante la exigencia de hacer algo.
Los pobladores por su parte,comprobaron que el río de lodos extraídos del terreno donde se construye el NAIM, son tóxicos, por lo que el lugar en donde se vierten quedará contaminado. Un vecino de Tlaminca indica que los estudios demuestra el grado de toxicidad al marcar alta salinidad y PH elevado, además de grandes concentraciones de boro y cloruro sódico.
Además de acuerdo con el reportaje de Proceso, los lodos se están yendo hacia los mantos acuíferos, sin embargo Benjamín Granados director corporativo del GAP señaló “La norma técnica se establece que los lodos tóxicos son aquellos que previamente son contaminados por la acción humana; pero éstos vienen del Vaso de Texcoco y su salinidad es natural”.
Y se justificó: “El GAP no hace ese movimiento, quien hace la extracción del material (los lodos tóxicos) es el contratista. Nosotros sólo le exigimos la certeza de que el tiro llena lo requisitos. Y no todo lo que llega aquí viene del aeropuerto, pero nos lo cargan a nosotros”.
De igual forma y de acuerdo con datos de la población y de la comisión especial de la Cámara de Diputados, se han devastado cerca de 200 cerros de las zonas aledañas al polígono del NAIM. Uno de los cuales es el Cerro Colorado que aunque esta en una zona protegida, se puede combrobar que el cerro esta cercenado a la mitad, formando una mina clandestina para obtener tezonte y basalto.
Sin embargo, el inspector de la Producaduría Federal de Protección al Ambiente, Rodolfo Vilches, declaró que se esta investigando el caso y se procederá solo si se comprueba el ilícito.
“Está claro que se está trabajando. El delito lleva dos años y ha generado un daño ecológico a 14 kilómetros a la redonda, hay más de 50 minas trabajando, afectando a 26 comunidades y ya en siete no hay agua potable. Y no sólo eso, hay un templo ceremonial: el 24 de enero pasado el Instituto Nacional de Antropología e Historia comprobó que hay una zona arqueológica con 30 monumentos históricos.” señalan los afectados.


