Por: Enrique Legorreta
Twitter: @enriquelego3_0
Con tal de demostrar que al continente africano no sólo se le tiene que representar con imágenes de hambre, pobreza y problemas de migrantes, la campaña, Radi-Aid – Africa For Norway ha publicado un video que parodia el “We are the World” de USA for Africa para recaudar calentadores eléctricos y darlos a las personas que no tienen acceso a ellos en Noruega.
Aunque suene absurdo, esta iniciativa del Fondo de Asistencia Internacional de los Estudiantes y Académicos Noruegos (SAIH), cuentan con el financiamiento del gobierno noruego para apoyar la idea de que no África no es sólo un continente miserable, como lo expresa la mayoría en el país europeo.
Con esto, se da la oportunidad, al menos en Noruega, del fomento al conocimiento y el respeto que debe haber hacia las numerosas comunidades africanas y, así, disminuir las ideas y los estereotipos que se tienen a nivel mundial del continente.
Esta idea de ayudar al país de primer mundo no es la primera que plantea cambiar la perspectiva que hay a nivel global de África, pero los ideales se centran en que, a veces, las campañas que fomentan la ayuda a alguna región de África, solo centran esfuerzos en apoyar lo que ya se sabe, y se explota el recurso de la miseria y decadencia de las personas y, con base en eso, los fundadores de este concepto piden que se dé a conocer más las cosas buenas que ocurren en el continente.
Para hacer este llamado, señalan a futuras iniciativas de asociaciones en apoyo a África diferentes puntos a considerar:
-Para recaudar fondos no deben de realizar connotaciones de estereotipos explotadores. Si lo único que vemos son imágenes tristes de lo que está pasando en el mundo, la mayoría tiende a cansarse si no ve los cambios reales que ocurren en esas regiones.
-Transmitir información de lo que está pasando en el mundo, en las escuelas, en la televisión y en los medios de comunicación sobre cómo los países occidentales tienen un impacto negativo en los países “en desarrollo”.
– Los medios de comunicación tienen que ser más éticos con sus informes, las mismas reglas deberían ser aplicadas cuando los periodistas están cubriendo el resto del mundo, como lo hacen cuando se encuentran en su país de origen.
-La ayuda se tiene que basar en las necesidades reales, no en “buenas” intenciones.
Sin duda, esta idea que pretende cambiar la imagen de la ayuda que se debe de emplear en el continente más pobre del mundo permite determinar que a pesar de la mala situación por la que atraviesa el continente, también hay cosas buenas por exaltar.


