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Agua 3.0 ¿Qué es y hacia dónde vamos?

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Por Mgs, Carlos Javier Puga Burgos* Fernando Prieto define de una manera bastante interesante su pensamiento sobre el “Agua” y su momento histórico hoy, casi llegando al primer cuarto del siglo 21: “Es la gestión basada en la inteligencia, en la mayor participación pública, en las nuevas tecnologías, en soluciones baratas basada en la naturaleza . En la gestión de la incertidumbre, en actuaciones que aumenten la resiliencia, en la restauración de los ecosistemas, en la preocupación decisiva por la biodiversidad…” .

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El Agua: Elemento vital para los seres humanos.

El agua dulce se distribuye en un 70% en agua congelada en glaciares y un 30% en la humedad del suelo o acuíferos. Respecto al resto, un 1% se encuentra en cuencas hidrográficas y tan solo un 0,025% es potable[1].

¿Por qué tomarse el tiempo de escribir sobre el agua del planeta, su importancia y su uso en cada actividad del ser humano? ¿Cómo interrelacionamos con el recurso hídrico vital en nuestras actividades? Agua y tecnología: ¿En serio?

Cualquiera pudiera pensar que el “agua” es un recurso infinito. ¡Pues déjenme decirles que NO lo es! Y no lo es porque lo estamos consumiendo como: ¡…ese recurso que está siempre a la mano! y que vale, económica y financieramente hablando, muy poco. Evidentemente, eso no es cierto. En otras palabras, el recurso hídrico no nos está regresando de la misma forma en la que lo estamos demandando y, lo que es peor, como lo estamos CONSUMIENDO.

El desarrollo de la Humanidad ha estado ligado a la capacidad de ingeniar y utilizar tecnologías vinculadas al agua: tecnologías de extracción, acumulación, distribución, eliminación y depuración de aguas residuales, sistemas optimizados de riego, sistemas de contención de aguas, mecanismos de desalación de agua marina, obtención de alimentos mediante acuicultura, obtención de energía eléctrica en saltos hidráulicos, etc.  El aumento de la población y la mejora de las condiciones de vida de una gran parte de ésta han disparado la demanda de los recursos hídricos requeridos para las actividades industriales, agropecuarias o turísticas y para el consumo doméstico, sin embargo, el acceso a los recursos hídricos es muy desigual. Por ejemplo, en EE.UU. se consumen 575 litros por habitante/día, mientras que hay un buen número de países en los que el consumo medio es inferior a unas pocas decenas de litros por día y que están por debajo de los límites que aseguran la supervivencia. En la actualidad, más de cuatro mil millones de personas tienen problemas cotidianos para acceder a este recurso y más de mil millones viven en condiciones de claro “déficit hídrico”. Sobre esta situación se debe añadir un nuevo ingrediente perturbador: las modificaciones en el régimen de precipitaciones y la ampliación de zonas desérticas consecuencia del inexorable cambio climático[2].

Los desafíos del agua

  • 2 200 millones de personas carecen de acceso a servicios de agua potable gestionados de forma segura[3].
  • Casi 2,000 millones de personas dependen de centros de atención de la salud que carecen de servicios básicos de agua[4].
  • Más de la mitad de la población – 4 200 millones de personas – carecen de servicios de saneamiento gestionados de forma segura[5].
  • 297 000 niños menores de cinco años mueren cada año debido a enfermedades diarreicas causadas por las malas condiciones sanitarias o agua no potable[6].
  • 2 000 millones de personas viven en países que sufren escasez de agua[7].
  • El 90% de los desastres naturales están relacionados con el agua[8].
  • El 80% de las aguas residuales retornan al ecosistema sin ser tratadas o reutilizadas[9].
  • Alrededor de dos tercios de los ríos transfronterizos del mundo no tienen un marco de gestión cooperativa[10].
  • La agricultura representa el 70% de la extracción mundial de agua[11].

Ecuador:

La tecnología y el fenómeno de El niño.

¡Lo que se siembra, se cosecha! Corría el año 2009 y en uno de los enlaces de radio y tv, conocidos como las sabatinas, el entonces presidente de Ecuador, Rafael Correa, anunciaba la construcción de los MEGAPROYECTOS de control de inundaciones y aprovechamiento hídrico. Han pasado 14 años desde ese anuncio y estamos hoy, más que nunca, a las puertas de conocer si dichas obras impulsadas con una férrea voluntad política y económica por parte del presidente Correa nos defienden a los ciudadanos del fenómeno climático El Niño.

Con la decisión política de proteger a las poblaciones y propiedades agrícolas, pecuaria y acuícola asentadas a lo largo y ancho de la Cuenca baja del río Guayas se dio inicio a la contratación de los estudios de diseño definitivo que condujeron posteriormente a la construcción de los megaproyectos. En dicha sabatina el presidente Correa anunciaba que los administradores de los megaproyectos debían ser gestores públicos con conocimientos de administración y desarrolladores económicos y productivos. Bueno pues, me estaban llamando a mí a ocupar esa gerencia (originalmente fue una subgerencia) y de un momento a otro me encontraba al frente de proyectos que para entonces se habían quedado guardados en los archivadores de instituciones que por décadas habían estado levantando, recopilando y almacenando data de suprema importancia para los días por venir.

Dichas instituciones valiosas, pero que se dispersaron y se perdieron en tiempo y espacio estaban por ser absorbidas por un nuevo ente creado por la administración de Correa. Una de esas instituciones; CEDEGE pasó a ser parte del nuevo ente llamado SECRETARIA NACIONAL DEL AGUA. Cuando empecé en CEDEGE me quedé sorprendido por la cantidad y calidad de funcionarios con conocimientos en materia hídrica que trabajan, por entonces, más en proyectos “reactivos” que en proyectos de prevención. En esos tiempos las actividades de la CEDEGE se basaban en la limpieza y desazolve de ríos o canales de riego y drenaje en la Cuenca Baja del río Guayas.

Un gerente público y un aprendiz de sistemas hídricos e hidráulicos.

Fusionado este título en la gerencia de los megaproyectos era necesario aplicar los conocimientos de gestión pública obtenidos en la Universidad. Pero esto no era suficiente y, además, mi curiosidad me gritaba desesperadamente que tenía que sentarme a entender y a adquirir al menos conceptos básicos de ingeniería hidráulica para poder realmente GESTIONAR los proyectos desde mi gerencia y fue así como apareció en el camino el Ingeniero Israel Bastidas Bohórquez o Don Isra como cariñosamente lo llamábamos.

Don Isra un ingeniero hidráulico y un hombre del campo a la vez. Una persona amante del que hace bien y a la perfección. Carismático y bonachón como él sólo y un verdadero profesor de profesores quien tomó a cargo, y se echó al hombro, mi preparación en el campo ingenieril. Mención aparte: ¡Gracias, Don Isra, por su paciencia y su tiempo!

De los malos tiempos, hay que sacar provecho a lo bueno que también llega.

Don Isra, como buen hombre de campo y un gran ingeniero hidráulico, sabía que al mal tiempo, buena cara. Constantemente pensaba en que había que aprovechar los excesos de agua que teníamos en la época invernal para ser utilizados en la época de verano ante la poca o nula presencia de lluvias sobre todo en el Litoral ecuatoriano.

La Constitución Política del Ecuador: La Información, el estudio, la aplicación de las tecnologías y el buen vivir.

La tecnología es hoy la compañera de prácticamente todas las actividades en las que los seres humanos interactuamos. La recopilación de datos, gracias a las tecnologías y al desarrollo de satélites, equipos e instrumentos capaces de medir, analizar, predecir y simular modelos matemáticos sobre las condiciones climáticas, hoy permiten a la humanidad resguardarse de los malos tiempos y al final tener mejores días. En el caso de la Cuenca Baja del río Guayas y su zona de influencias, aguas arribas, han permitido en los últimos años controlar las inundaciones y aprovechar el excedente de agua construyendo, para tales propósitos, proyectos de aprovechamiento hídricos como embalses y canales de riego y de drenaje. Así mismo, en dichos embalses se han podido construir plantas o centrales para la generación de energía hidroeléctrica.

Sin lugar a duda, la generación de energía limpia y de bajo coste tiene un efecto positivo en el buen vivir de la población. El uso y aprovechamiento del recurso hídrico, el control de inundaciones, la construcción de embalses para almacenamiento de agua, la generación de electricidad y la construcción de ríos “artificiales” por donde se conduce agua que sirve para irrigar llanuras en donde antes solo había agua de “Dios”, son hoy posibles gracias a la decisión política y a las tecnologías.

El Buen Vivir o Sumak Kawsay es un principio constitucional reconocido en la Constitución del Ecuador promulgada en el año 2008.  El Sumak Kawsay recoge una visión del mundo centrada en el ser humano, como parte de un entorno natural y social. De hecho, a la propia Pacha Mama o naturaleza se le reconoce como una actora de derechos constitucionales en Ecuador: “La naturaleza o Pacha Mama, donde se reproduce y realiza la vida, tiene derecho a que se respete integralmente su existencia y el mantenimiento y regeneración de sus ciclos vitales, estructura, funciones y procesos evolutivos”[12].

Los proyectos de inversión que nos permitan buscar preservar la supervivencia de la humanidad deberían de ser siempre financiables. Cuando se empezaron a liderar los megaproyectos, el presupuesto de esa época rondaba alrededor de treinta y ocho millones de dólares. Cuando nos retiramos de la gerencia se dejó un presupuesto que sobrepasaba los mil millones de dólares.

Hemos reflexionado sobre el recurso hídrico ,comúnmente conocido como AGUA. Se repasó sobre la importancia de estudiar, analizar e invertir en tecnología para el correcto uso y aprovechamiento del agua. Valdría la pena reflexionar que la tecnología, su uso y su beneficio en favor de la humanidad no está alejado de peligros y controversias. El incorrecto uso de las tecnologías también puede ser causante de un NO buen vivir sí de pronto se utilizan en contra de los menos favorecidos o en temas de conflictos bélicos. Por mencionar dos tecnologías en las que su incorrecta utilización pudiera ser fatal: las armas nucleares y las armas de energía dirigida. Dejo este comentario suelto con la intención de, en un próximo capítulo, profundizar más sobre los posibles riesgos que pudieran traer para la humanidad las tecnologías.

El recurso agua es de transversal importancia para toda la humanidad y su completo desarrollo. El agua está presente en todas las actividades del ser humano. Aproximadamente 70% de nuestro cuerpo —dos terceras partes de nuestro peso corporal— está conformado por agua, más de la mitad de la cual se encuentra en el interior de las células, agua intracelular, mientras que el resto, agua extracelular, circula en la sangre y baña los tejidos[13].

Los seres humanos podemos sobrevivir hasta sesenta días sin alimentarse, pero sólo cinco días sin beber agua. Usted decide en qué invertir su tiempo y su dinero.

[1] ¿Cuánta agua potable hay en la Tierra?

[2] La conexión Nanotecnología – Agua

[3] Agua para consumo humano

[4] Casi 2.000 millones de personas dependen de centros de atención de la salud que carecen de servicios básicos de agua, según la OMS y UNICEF

[5] Agua | Naciones Unidas

[6] Saneamiento

[7] Informe de los Objetivos de Desarrollo Sostenible

[8] The human cost of weather related disasters. 1995-2015

[9] The United Nations world water development report, 2017: Wastewater: the untapped resource

[10] Shared Waters Partnership | SIWI – Leading expert in water governance

[11] AQUASTAT – Sistema mundial de información de la FAO sobre el agua en la agricultura

[12] Art 71 Constitución de la República del Ecuador-CRE 2008

[13] Instituto Nacional de Salud MX; Del Agua

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