Este martes, por primera vez, desde el mes de enero, en China no se registró ninguna muerte por COVID-19.
Este anuncio se dio horas antes de que se levante el cierre de la ciudad de Wuhan, epicentro de la enfermedad. La Comisión Nacional de Salud informó que había 32 nuevos casos confirmados de infección, frente a los 39 diagnosticados la víspera.
No obstante, al país le preocupa que los viajeros llegando del extranjero puedan generar una segunda ola de infecciones, por lo que ya cerró sus fronteras a los extranjeros, incluyendo a aquellos con visas o permisos de residencia.
Según el Ministerio de Sanidad, tras registrar un centenar de muertes en febrero, el número se fue reduciendo en las últimas semanas hasta llegar a cero este martes.
En el país asiático, 3.331 personas han muerto en el país desde el inicio de la pandemia y que ha habido 81.740 infecciones confirmadas.


