Rusia y China han dado un paso más en su cooperación militar con la realización de su primera patrulla submarina conjunta en el Océano Pacífico. La operación, que inició a principios de agosto, involucró a un submarino diésel-eléctrico ruso, el Volkhov, que recorrió 3,704 kilómetros desde su base en Vladivostok, patrullando tanto el Mar de Japón como el Mar de China Oriental.

Aunque China no ha confirmado oficialmente la operación, el periódico estatal Global Times reportó el evento, citando fuentes rusas y destacando la importancia de esta acción. Según expertos chinos, el hecho de que ambos submarinos mantuvieran comunicación demuestra un alto nivel de confianza y coordinación técnica, lo que refuerza la alianza entre las dos naciones.
Submarines of the Russian Navy and the PLA Navy have conducted joint patrols in the Asia-Pacific region for the first time.
Project 06363 improved Kilo-class SSK B-603 “Volkhov” has returned to Vladivostok.https://t.co/32b3zE2EuM https://t.co/qQ0UKyygUN pic.twitter.com/gT4zdpEcdJ— Massimo Frantarelli (@MrFrantarelli) August 27, 2025
Una cooperación militar en ascenso
La colaboración naval entre Rusia y China no es nueva y ha ido creciendo con el tiempo. Desde 2021, han llevado a cabo patrullas conjuntas cada año. Ese mismo año, una flotilla de 10 buques de guerra de ambos países navegó alrededor de la isla principal de Japón. En 2023, su cooperación se extendió a patrullajes aéreos y marítimos cerca de Alaska, en el Mar de Bering. El objetivo de estas operaciones, según los medios estatales rusos, es fortalecer su poder naval para “garantizar la paz” en la región Asia-Pacífico y “proteger sus instalaciones económicas marítimas”.

Por su parte, la respuesta de Estados Unidos ha sido de vigilancia constante. La Guardia Costera de EE. UU. ha monitoreado la presencia de barcos de investigación chinos en sus aguas árticas, y el Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte (NORAD) ha interceptado vuelos de aviones de vigilancia rusos cerca de Alaska. Aunque NORAD afirma que esta actividad es regular y no una amenaza, reconoce que la frecuencia ha aumentado.
Los expertos consideran que estas operaciones conjuntas son un claro mensaje de unidad entre Rusia y China, una señal de su creciente poder militar frente a Estados Unidos y sus aliados en el Pacífico.

