Joseph Michael Gill, un alto funcionario de la DEA, fue expulsado del organismo antidrogas debido a que vendió decenas de armas de alto calibre al Cártel del Golfo.
Joseph Michael Gill se desempeñó por 15 años en la DEA, y fungió como supervisor de la Administración de Control de Drogas hasta que se le encontró culpable.
Las investigaciones del caso arrojaron que, entre 2000 y 2016 el trabajador de la DEA realizó 645 transacciones de venta en Gunbroker.com, un sitio de compra y venta de armas y objetos relacionados con ellas.
El Cártel del Golfo pudo obtener dos rifles de asalto semiautomáticos de alta potencia entre otros artículos..
Tras el rastreo de los rifles, se dio con el nombre de Joseph Gill, este se declaró culpable puesto que argumentó, haber ido a juicio “le habría costado 2oo mil dólares”.
El exsupervisor de la DEA aseguró que no incurrió en nada “malo”, y advirtió que la ambigüedad en las leyes sobre control de armas permite que grupos criminales tengan acceso a éstas.
Por otra parte, el fiscal que llevo el casó reviró que se encontraron elementos suficientes para determinar que Gill sabía que estaba comentiendo un delito.

