México, como economía ensambladora, primero importa insumos, luego fabrica y después exporta. Y el termómetro de esa dinámica acaba de marcar una subida clara: las importaciones de bienes intermedios repuntaron con fuerza, lo que especialistas leen como una señal directa de más producción y más envíos al exterior en el cierre del año.
En el acumulado de enero a noviembre de 2025, las exportaciones sumaron 604,816.4 millones de dólares, un nivel que apunta a cerrar en máximos. Del otro lado, las importaciones llegaron a 605,845.1 millones de dólares, 3.3% por encima de lo registrado en el mismo periodo de 2024.
El “termómetro” de la manufactura: los bienes intermedios
El motor detrás del avance importador está en los bienes intermedios, es decir, materias primas y componentes semiacabados que se usan para fabricar otros productos (no para consumo final). Entre enero y noviembre entraron 466,161.1 millones de dólares en este tipo de insumos, un aumento de 6.4% frente a los primeros 11 meses de 2024.
Este movimiento importa porque, en la práctica, cuando sube la entrada de insumos industriales, suele ser porque las plantas están cargando inventario, acelerando líneas o preparando pedidos para exportación.
Exportaciones en racha: el empuje no automotriz
Aunque el desempeño reciente ha sido impulsado en buena medida por el crecimiento de las exportaciones manufactureras no automotrices, el avance viene acompañado de una pieza clave: el incremento en importaciones intermedias, que refleja la interdependencia de las cadenas productivas y funciona como un contrapeso natural del dinamismo exportador.
En pocas palabras: si México está exportando más manufactura, también está necesitando más partes, más materiales y más componentes para sostener el ritmo.
Aranceles y ventaja: el “paraguas” del T-MEC
Gabriela Soni, jefa de inversiones estratégicas en México de UBS, explicó que el momento positivo de las exportaciones mexicanas se mantendrá en niveles récord, aun con incertidumbre arancelaria.
La especialista detalló que México tiene una tasa arancelaria efectiva considerada privilegiada, que ronda entre 5% y 7%. Esa ventaja, señaló, está vinculada al T-MEC: aunque existe un arancel de 25% por la Ley de Poderes Económicos de Emergencia, alrededor de 85% de las exportaciones de México se canalizan por el T-MEC, por lo que no están sujetas a ese arancel.
Cadenas que no se detienen: automotriz, electrónica y sus proveedores
La importación de bienes intermedios es crucial para cadenas como la automotriz y la electrónica: insumos como semiconductores, plásticos y partes alimentan la fabricación de bienes que terminan, en buena medida, en mercados externos. En ese flujo, China y Estados Unidos destacan como principales proveedores de insumos para la industria mexicana.
En términos sencllos: si están entrando más “piezas para armar”, es porque la fábrica está preparando el siguiente envío.
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