De acuerdo con la titular del Servicio de Administración Tributaria (SAT), Raquel Buenrostro, el gobierno del presidente López Obrador presentará en septiembre una reforma fiscal que no aumentará impuestos ni “tocará” a los asalariados.
Además, la reforma contemplará simplificar el pago de impuestos y ajustar el marco fiscal legal. Y las primeras estimaciones apuntan a que la reforma fiscal administrativa “como primer saque” dé unos 200 mil millones de pesos, alrededor de un punto del PIB, señaló en conferencia de prensa.
“Se está buscando justicia fiscal y que todo mundo pague lo que tiene que pagar, ni más ni menos, lo que es justo de acuerdo a ingresos”, sostuvo la funcionaria.
Asimismo, Buenrostro aseguró que la “reforma fiscal” que viene será en el sentido de mantener la visión del presidente Andrés Manuel López Obrador de no aumentar impuestos. Por lo que la reforma será por dos vías:
- Facilidades administrativas y tecnológicas.
- Modificaciones para fortalecer criterios jurídicos y evitar interpretaciones fiscales.
De igual forma se pretende dar mayor certeza jurídica a los contribuyentes, sobre todo los grandes contribuyentes. Por lo que se busca cerrar las diferencias de interpretaciones del marco fiscal y evitar discrepancias.
“Es sustentable mantener esta política, sí tenemos que apurarnos porque no es fácil. La forma más fácil es subir impuestos. Pero a veces no es la mejor ni la más justa. Es sostenible y hay espacio todavía (…) Una reforma fiscal siempre le pega al mismo, siempre son los mismos los que absorben todas las cosas”, expuso.

