Esta mañana, Andrés Manuel López Obrador ofreció su ya clásica conferencia mañanera. En ella refrendó que en todas las decisiones nacionales, es la población quien tiene la última palabra.
Luego de retomar el tema de Pemex y el robo de combustibles en el sexenio pasado, AMLO aseguró que las grandes cúpulas de poder tenían conocimiento de estas prácticas:
“¿Ustedes creen que un director de Pemex actuó, en el caso de que se cometió un ilícito, por su cuenta? En el País, y esto ya debe de quedar claro, un negocio jugoso, ilícito, siempre lleva el visto bueno del Presidente, lo mismo en los estados; ya basta de hipocresía, ¿para qué echarle la culpa nada más al de Obras Públicas?”.
“¿Cómo un Presidente no se va a dar cuenta de lo que está haciendo un Secretario, un director general? ¿Y qué, vamos a seguirles el juego de estar sólo exhibiendo, supuestamente castigando, combatiendo la corrupción, con chivos expiatorios, que es lo que se ha hecho en todo el periodo neoliberal?”, dijo.
En cuanto al juicio a los expresidentes, el ejecutivo explicó que será un hecho llevado a consulta popular y que “no se detendrá ninguna investigación en curso contra cualquier funcionario”. Y aunque llamó a no “empatanarse” en el asunto, recordó que hace años, él mismo presentó denuncias en contra de los presidentes o expresidentes, sin embargo, esta demandas jamás prosperaron.
Pese a que se mostró a favor de trabajar por el futuro, aseguró que los ciudadanos tendrán la última palabra.


