spot_img

Ante colusión de autoridades con grupos delincuenciales, comunidades de Guerrero conforman policías comunitarias

- Anuncio -

(15 de abril, 2016. RevoluciónTRESPUNTOCERO).- Copalillo, Guerrero, municipio que se ubica en la Sierra Norte, es una localidad que también se suma a los focos rojos de violencia e inseguridad que existen en la entidad. Muertes violentas, desapariciones forzadas, secuestros, extorsión, ejecuciones son los principales delitos que han obligado a las familias a padecer el desplazamiento forzado.

Pobladores de las zonas han constatado que aun cuando se habla de protección y seguridad por parte del Ejército y las policías, ésta jamás se ha visto en los poblados a la hora de los ataques en su contra, por el contrario, aseveran que podrían tener complicidad o miedo, lo cual deriva en omisión.

Esta semana, derivado de la ineficiencia anterior, atribuyéndoselo a una “omisión” del Gobierno del Estado, los habitantes de al menos 22 comunidades que conforman, han decidido tomar las armas, conformándose así como policías comunitarias, teniendo el respaldo del presidente municipal, Getulio Ramírez Chino.

El grupo está constituido por 100 policías, los cuales resguardarán principalmente, la zona conocida como “El Alto Balsas”, puesto que se ha convertido en un territorio estratégico de reunión de grupos delincuenciales, quienes perpetran los ataquen en contra de las comunidades aledañas.

Según información del presidente municipal, Getulio Ramírez, la manera en que se están organizando, es en un primer momento con la instalación de retenes en las entradas y salidas, y por grupos de personas resguardando con horarios específicos, el mismo modelo de Policía Comunitaria, que se mantuvo lustros atrás, pero que se dejó en el abandono, sin embargo hoy retoman, derivado de “altos índices de inseguridad, que no dan otro espacio más que las armas”.

Por su parte, José Luis R., habitante de una de las comunidades que conforman Copalillo ha dado a conocer a Revolución TRESPUNTOCERO que, “no buscamos combatir la violencia con más violencia, no seremos nosotros quienes disparemos, no estamos buscando venganzas o violencia, queremos solamente garantizar que seguiremos viviendo mañana, y eso solamente lo podemos hacer nosotros porque a la policía no le importa la vida de los demás y el Ejército muchas veces es violento con nosotros y no con los delincuentes de verdad”.

Por su parte el alcalde ha dado a conocer que es necesario que la población que se encargará de la seguridad y combate a la violencia debe tener en su poder armamentos, ya que es la única manera en que se garantizará que ellos sobrevivan a un ataque por parte de las bandas del crimen organizado, que acechan las comunidades.

“Las comunidades todo el tiempo han tenido sus policías, y ahora son los que están esperando, no hemos determinado como se llamarán, están enfocados en garantizar la seguridad por el momento, ya les dimos uniformes, ya les dimos botas, pero nos falta el armamento”, dio a conocer este jueves.

“Copalillo desde hace décadas ha sido una zona peligrosa, porque es paso de bandas, sin embargo la violencia no se había disparado tanto, al grado de convertirnos en rehenes, a diario pensamos que no vamos a seguir vivos, es una ruta de la droga y aprovechan a que la población tiene miedo para amenazarla y saquearle lo poco que tenga.

También quieren abusar de las muchachas y llevarse a los jóvenes para obligarlos a realizar trabajos relacionados con la delincuencia, bajo amenaza que de no cumplir los matan a ellos, pero con ello también a toda su familia. La región se vuelve más densa, porque estamos conectados a la salida de Puebla, otro paraíso de la droga, que junto a Olinalá, se han vuelto puntos rojos para la explotación de la población y trasiego de sustancias ilícitas”, comenta José Luis.

Por su parte el alcalde, comparte la misma opinión, puesto que asegura que la zona es un ‘pasadizo’, de delincuentes, que se trasladan en esa línea de Guerrero a Puebla, siendo así un paso obligado, al que las autoridades no han tomado en cuenta en ninguna ocasión, pese a las peticiones y después exigencias de la población y del mismo ayuntamiento.

Copalillo, desde la visión del alcalde es “una zona muy peligrosa, si vas en la noche no encuentras ningún carro, entonces yo siempre insisto en que se establezca un módulo de policía en los límites con el Estado de Puebla, pero la zona está abandonada, no hay un solo policía o miembro del Ejército”.

“El presidente municipal ha sido víctima de atentados y amenazas de muerte, es decir, aquí no se respeta la ley, ni a quienes tienen el poder de hacerla cumplir, cualquiera está vulnerable, sin embargo recordamos bien que en lugares como Olinalá, en el tiempo de Nestora Salgado, la organización de las policías comunitarias demostró que podemos, si nos unimos, ser mejores guardianes de nuestra población, que las policías que están ganando mucho dinero y que al mismo tiempo, en la mayoría de los casos, están coludidos con los grupos del narcotráfico o de plano les tienen miedo”, asevera la fuente.

En tanto, en San Miguel Totolapan, el presidente municipal Juan Mendoza Acosta, también dio a conocer que su municipio es uno más donde está surgiendo un movimiento de autodefensa para expulsar no solamente a delincuentes, sino también a las corporaciones policiacas, porque, aseguran, tienen nexos con la delincuencia organizada.

En San Miguel Totolapan, mantiene un clima de violencia, aún más severo que Copalillo, puesto que se han registrado secuestros masivos, y en últimas semanas la privación de la libertad de dos maestros que fueron sacados de su escuela, por lo que se asegura que cuidar de ellos mismos es la única garantía de mantener a salvo.

“En ese poblado hasta los niños son víctimas de los cárteles de la droga, quienes buscan que trabajen para ellos, de ese municipio, la comunidad con mayores afectaciones ha sido Las Tinajas,  donde la presencia de los grupos armados ha hecho que las familias huyan, dejando abandonadas todas sus pertenencias.

Sin embargo, hay más de media docena de comunidades que han dejado su vida, tierra, casa y pertenencias, no solamente por el crimen, sino también por la miseria en la que viven y que tienen que tolerar porque tener ‘demás’, hace que padezcan extorsión”, afirma José Luis.

Otras de las comunidades que han padecido violencia han sido Pericotepec, Linda Vista, Las Mesas II, Santa María Sur y El Barroso, donde cientos de familias, sin saber a dónde ir, han preferido mantenerse vivas y dejar las localidades, que ya han sido tomadas por los grupos del crimen.

 

- Anuncio -spot_img

MÁS RECIENTE

NO DEJES DE LEER